martes, 17 de agosto de 2010

Refranero


Arturo Mejía Acosta

“Buenos días les dé Dios, ¿Cómo amanecieron? No por mucho amanecer amanece más temprano.”

- Las tierras Flacas, Agustín Yanez


Como los titireteros de plaza o feria cantan las desesperanzas y desengaños del pueblo tan simple así quisiera escribir este AQUELARRE. Amo y gozo este hablar de mi gente directa, sin tapujos, taparrabos o recovecos, rebotando en el llano abierto de la lengua, rosario de sentires y pensares, sobre asuntos acontecidos y coronarlos con refranes que da el constante devenir de la vida cotidiana bien plantada sobre la tierra llamando al pan, pan y al vino, vino, y como apoyo con el que se parla para que logre sacar al buey de la barranca o se decida tomar al toro por los cuernos, y tome partido para bien o mal de quien dio motivo de tal reflexión popular porque tanto peca el que mata la vaca como el que le agarra la pata, y el que por su gusto es buey hasta las coyundas lambe, y el que nace pa’ tamal del cielo le caen las hojas y el que nace pa’ maceta del corredor no pasa, y porqué tantos brincos estando el suelo tan parejo ya que si es buen bailador al son que le pongan baila y si es buen gallo en cualquier gallinero canta y sin olvidar que las gallinas de arriba cagan a las de abajo y porqué tanto cacareo pa’ poner un huevo, y no olvidar que cada quien tiene su manera de matar pulgas o de sacúdeme esta pajita, vale, porque perro que ladra no muerde...

Ojalá (Oj-Alá= por Alá) mi gente preserve su refranero para referirse a los aconteceres de su vida: están preñados de rústica pureza vivencial para sentenciar el acto sabido, visto o sufrido. El refrán es sustantivo y verbo sentencioso. También es manifestada sabiduría rural de quienes arraigados a su medio viven su vida en acción y armonía en la relación humana con su gente, solidaria y de buen entendimiento contra viento y marea de los ciclones sociales que provocan los desgobiernos apátridas. Ojalá la SEV duartista entrante preserve esta expresión refranera del pueblo en sus Programas de Educación Básica. Pero ese es otro cantar. Ojalá no esté predicando en el desierto (los jóvenes dicen: eso es para otro rollo, “guey”).

Ojalá que antes de que el vivir se me resquebraje a pedazos enchinados de genuina olla de barro (vida) al vaivén del sube y baja de la reata de lo que siempre he sido piñata colgada en espera del palazo final de mano infantil fiestera, entusiasta y alegre por saber lo que contengo como regalo desparramado en mi personal quiebra total mi Mileno El Portal me siga permitiendo decir estas cosas mías de poca importancia. Y con su venia termino este AQUELARRE REFRANERO.

Mamita Sofía, mujer refranera y cuestionadora de lo que sabía y sentía de su gente al verlos accionar su vida me decía siendo niño: dale de beber al sediento como de comer al hambriento; pero sobre todo lo que tu mano derecha dé que no lo sepa tu izquierda. Sé tú siempre, hijo, porque circo, maroma y teatro estarán en derredor tuyo. Y termino: Pito Pérez en el campanario de la iglesia esperaba a las beatas para su rezo de todas las tardes y al verlas llegar con su vozarrón exclamaba a los cuatro puntos cardinales: ¡Bienvenidas, viejas, entran pa’ comer santos y salir a cagar diablos. (“La vida inútil de Pito Pérez”, novela satírica de José Rubén Romero, refranero michoacano).

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