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domingo, 16 de agosto de 2015

El río Colorado estadunidense/mexicano se trasmuta en anaranjado por toxicidad de las minas


El pasado 5 de agosto sucedió un extraño accidente, cuya causal no ha sido elucidada, por un grupo empresarial inepto –contratado vía outsourcing (maquila) por la Agencia de Protección (¡supersic!) Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés)–, que destapó un reservorio de agua tóxica en una parte de la mina Gold King y provocó la contaminación del arroyo Cement Creek que fluye al cercano río Ánimas, tributario del río Colorado binacional estadunidense-mexicano (sic), trasmutado en un asombroso color anaranjado.

Para no variar, fue el atroz outsourcing de la empresa depredadora de nombre cómico Environmental (sic) Restoration (sic) LLC, con sede en St. Louis, agraciada por el desregulado contractualismo de la EPA, lo que provocó la catástrofe fluvial.

¿Quién regula todo el proxenetismo dual entre entidades públicas y las hetairas del mercado, que los neoliberales denominan outsourcing: vulgar coyotaje desregulado con licencia para contaminar?

La mina Gold King, desactivada en 1923 (¡hace 92 años!), se ubica al norte de la ciudad de Durango (EU), cerca de la frontera de Nuevo México.

El río Ánimas mide 203 kilómetros y es tributario del río San Juan, a su vez parte del sistema del río Colorado que abastece a 25 millones (¡supersic!) de personas a los dos lados de la transfrontera e irriga 3.5 millones de hectáreas agrícolas.

La oficina del sheriff del condado La Plata fue obligado a cerrar el río al público después del accidente de los ineptos contratistas del outsourcing de la EPA cuando 11.3 millones de litros de desecho minero contaminaron el arroyo Cement Creek que se vierte en el hoy anaranjado río Ánimas.

La flora y la fauna del río se encuentran en alto riesgo (http://goo.gl/xHHWl1), mientras la desinformativa EPA ha sido obligada a rectificar que la derrama tóxica es tres (¡supersic!) veces mayor a sus subreportadas estimaciones.

La toxicidad fluvial “amenaza entrar al lago Powell (Utah) que abastece amplias partes del sudoeste de EU con agua bebible (http://goo.gl/Vkh8I8)” y según Al Jazeera America, los más de 11 millones de litros tóxicos “amenazan a los estados vecinos (http://goo.gl/EmkeiY)”.

¿Incluyen a los estados mexicanos de Baja California (BC) y Sonora, cuyos gobiernos están instalados en la catatonia ambiental?

Max Costa, jefe del departamento de medicina ambiental de la Escuela de Medicina de la Universidad de Nueva York, afirma que los niveles de intoxicación son alarmantes: mercurio 10 veces superior a los niveles aceptables por la EPA; berilio y cadmio 33 veces más, y arsénico 800 veces mayor.

La exposición a estos elevados niveles de metales tóxicos puede causar una gama de problemas médicos desde el cáncer pasando por enfermedades renales hasta daños al desarrollo de los niños.

Los granjeros de Nuevo México han cesado de retirar el agua del río, lo cual podría significar enormes pérdidas a sus cosechas a lo largo del río San Juan que provee su irrigación (http://goo.gl/T9UTSx).

Por el momento 400 mil personas han sido advertidas de no retirar el agua en Ohio y varias ciudades en Nuevo México se encuentran en alto riesgo conforme avanza la contaminación en su trayecto a la transfrontera con México.

¿Por qué nadie ha dicho nada al respecto en el México neoliberal itamita?

Los gobernadores de Colorado y Nuevo México han decretado el estado de emergencia, mientras los imprudentes directivos de la EPA, de cultura inmediatista y cortoplacista, tienden a minimizar los daños cuando nunca contemplan las consecuencias a la salud humana ni a la flora/fauna, en los plazos mediano y largo (http://goo.gl/B4d97m).

La cifra asignada de medio millón de dólares para paliar la catástrofe ambiental por el gobernador de Colorado, del Partido Demócrata, John Hickenlooper, es ridícula ante el estado de emergencia.

Uno de los problemas deriva que hasta finales de la década de los 70 del siglo pasado no existían regulaciones en la minería en la mayor parte de la población y los expertos estiman que existen 55 mil (¡supersic!) minas abandonadas desde Colorado pasando por Idaho hasta California, cuando las autoridades federales y estatales luchan limpiarlas (sic) durante décadas. ¡Este es un tema transcendental: la desregulación neoliberal en las minas y el contractualismo depredador de su inimputable outsourcing!

¿Cómo andarán las cosas en el México neoliberal itamita tan despreciativo del cuidado ambiental: una absurda externalidad incontable para las atroces leyes del mercado?

¿Cuándo convertirá la dictadura economicista global a la externalidad ambiental en internalidad para descontar los daños a la biósfera?

Se supone que la EPA fue creada para proteger (sic) la salud de los humanos y el ambiente: cuenta con casi 16 mil empleados y ostenta un presupuesto anual de 7 mil 901 millones de dólares.

La EPA, no se diga la contratada empresa privada agraciada por el desregulado outsourcing, no dice ni pío en su página oficial sobre su iatrogénico “accidente (http://www.epa.gov/)”.

El líder de la comunidad indígena Shiprock, de la reserva de los navajos, aduce que el daño al agua de su nación va más allá del dinero.

La nación navajo se ubica entre los estados de Nuevo México, Arizona y Utah, y su líder anunció que entablará un juicio a la EPA debido al impacto destructivo a los ecosistemas alimentados por el río San Juan del que depende su cultura indígena.

Para la tribu navajo –que vive hoy en estado luctuoso de choque ambiental– el agua es mucho más que un asunto economicista y forma parte de su cosmogonía espiritual.

Los depredadores neoliberales de Wall Street y sus mineros se han de morir de risa de la idiosincrasia de los navajos.

The Economist comenta que EU posee mas de 5.6 millones de kilómetros de vías acuíferas naturales cuya situación es lamentable. De acuerdo con la más reciente Evaluación de los ríos y arroyos nacionales, más de la mitad (¡supersic!) se encuentra en condiciones deplorables, debido a la contaminación (http://goo.gl/Z0nRso). ¿Cómo estará la evaluación análoga, en caso de existir, del México neoliberal itamita?

El neoliberalismo transfronterizo no aprende de sus cataclísmicos errores ambientales: desde el crimen de BP en el Golfo de México (http://goo.gl/lP19tl) hasta la corrupta privatización del agua de la fétida ley Korenfeld de Conagua (http://goo.gl/Eukjrg).

Es espeluznante que quienes deban proteger el ambiente propicien la contaminación tóxica de los ríos por accidentes y fallas humanas que no cotizan en Wall Street.

El río Colorado, de 2 mil 333 kilómetros de extensión, trasmutado en anaranjado por el desregulado outsourcing neoliberal, es estadunidense-mexicano: nace en las Montañas Rocosas (Colorado) y desemboca en el golfo de California (México), después de atravesar cinco estados de EU –Co­lorado, Utah, Arizona, Nevada y California– y dos estados de México: BC y Sonora.

¿Estarán enterados los gobernadores de BC y Sonora, no se diga el gobierno federal del devaluado México neoliberal itamita, cuando la barbarie antiambientalista y su desregulado outsourcing descuartizan la transfrontera?

La conspiración de las vacas

Camilo González 

La alimentación de los humanos requiere de la proteína, que sobre todo por tradición, extraemos de la carne de los animales. No soy un vegano consumado ni un defensor a ultranza de los derechos de los animales, pero sin lugar a dudas me preocupa la posibilidad real de que los alimentos, en un tiempo corto, se esfumen.

Mi infancia fue profundamente aleccionadora. Viví varios momentos importantes en estos cambios de mentalidad: la llegada del internet fue para mí algo novedoso, en la primaria. Ya desde entonces ha formado parte de mi vida cotidiana. Después, me tocó vivir una de las primeras privatizaciones del sistema público de agua. De igual manera, en aquellos años, recuerdo que entre la casa, la escuela y las amistades discutíamos que el agua mayormente se destinaba a los ranchos ganaderos, y posteriormente, se distribuía en la población humana. En aquellos años me parecía sorprendente, pero la fuente era digna de escucharse, ya que entre varios amigos se encontraban los dueños de algunos de los ranchos más importantes del bajío (por ejemplo, de aquellos terrenos de La Huerta que congela verduras o del grupo San Marcos, sin lugar a dudas de los emporios lecheros del país).

El caso es que ahora sabemos con certeza que con la cantidad de grano y agua que requiere toda la producción mundial de carne podríamos alimentar a toda la humanidad, teniendo como base de nuestra dieta a los granos. Además, la producción carne no tendría por qué desaparecer, simplemente disminuiría, lo que nos permitiría mejorar la calidad del producto, evitando los ranchos insalubres donde miles de cabezas de ganado reciben alimento alterado genéticamente y que acaban con el agua para el consumo humano.

Esta nueva concepción de la producción orgánica no es nueva. Ya en Estados Unidos la cadena Whole Foods es lo bastante extensa para abarcar un mercado exigente a lo largo y ancho de la mole del norte. Como consumidores, y habitantes de un estado como Veracruz, deberíamos ser exigentes: nuestros productos agrícolas deberían llenar la mesa de los veracruzanos, y sin lugar a dudas, deberían competir en el mercado internacional. De igual manera, nuestro consumo de proteína vegetal (como la moringa o el alga espirulina) debería aumentar.

La manera en que tratamos a nuestros animales definitivamente afecta nuestra digestión. No espero que nadie deje de comer carne (yo mismo disfruto un buen corte) pero si es importante tomar conciencia que una alta ingesta de carne, requiere de un alto costo en cuanto a granos y agua, que bien podrían satisfacer la demanda de alimento a escala mundial, si considerásemos disminuir un poco la carne nuestra de cada día. De igual manera, la manera sanguinaria conque se acaba con la vida de los animales es brutal, lo que provoca asco a cualquiera que lo haya visto. Y no se trata de cambiar a la res o al puerco por los mariscos, ya que el mar sufre el mismo daño por la constante pesca y contaminación.

Una propuesta novedosa para gobernar a un pueblo como Veracruz, debería atajar de frente y con conciencia el problema de la producción alimentaria. También, generaría programas productivos, facilitaría la distribución de los productos originarios del estado y fomentaría su consumo.

viernes, 4 de junio de 2010

Controversias sobre el SIDA

El origen del Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH) y la forma en que este virus destruye las defensas del cuerpo humano, provocando después de un tiempo el Síndrome de Inmuno Deficiencia Adquirida (SIDA) –la llamada epidemia del siglo XX- continúan siendo un misterio a pesar de que, a simple vista, hay una teoría sólida y respaldada por los hechos.

El origen del VIH

El origen de este virus no se conoce con exactitud y se construyeron varias hipótesis para solucionar este problema. Hasta la fecha, la ortodoxia científica mantiene como verdad absoluta la teoría de que el VIH es una mutación del virus de la inmunodeficiencia de los simios, que en los inicios del siglo XX “saltó” (zoonosis) a los seres humanos en el África –así que esta teoría, de entrada, sugiere dos cosas: los humanos del África comían simios o mantenían relaciones sexuales con ellos-. Después, trabajadores haitianos que se encontraban en el Congo se infectaron con el VIH, llevándolo a Haití, desde donde el virus se propagó hacia las comunidades homosexuales de los Estados Unidos.

El descubrimiento del VIH

Los primeros casos de SIDA ocurrieron en 1981, varones homosexuales estadounidenses fueron diagnosticados con el síndrome. Los diagnósticos se llevaron a cabo después de que los médicos notaron infecciones oportunistas en los pacientes, como la neumonía por Pneumocystis Jirovecii, un hongo que únicamente es peligroso cuando el sistema inmunológico se encuentra muy dañado, o una forma inusual de cáncer, el sarcoma de Kaposi, que fue denominado por algún tiempo el cáncer gay debido a su constante aparición en hombres homosexuales. Los médicos y científicos comenzaron a enlistar las posibles causas de la inmunodeficiencia encontrada en estos hombres: uso constante de drogas recreativas, desnutrición, infecciones bacterianas repetidas y el consiguiente uso constante de antibióticos, estrés emocional o algún virus.

En 1983, el equipo de científicos del virólogo Luc Montagnier, del Instituto Pasteur de París, anunció el descubrimiento de un retrovirus (un tipo virus que se replica por medio de la enzima transcriptasa inversa) que destruía los linfocitos T CD4+ dentro del sistema linfático de un paciente con inmunodeficiencia. Este retrovirus fue llamado Virus Asociado de la Linfadenopatía (Lymphadenopathy Associated Virus, LAV). En 1984 Margaret Heckler, entonces la Secretaria de Salud de los Estados Unidos, anunció que el equipo científico dirigido por el doctor Robert Gallo había descubierto la posible causa del SIDA: un retrovirus que habían llamado Virus Linfotrópico de células T Humanas tipo III (Human T-Lymphotropic Virus type III, HTLV-III). Después de un conflicto entre los equipos de Montagnier y de Gallo por el crédito del descubrimiento del agente viral causante de la inmunodeficiencia, se llegó a un acuerdo y se estableció que el LAV y el HTLV-III eran el mismo retrovirus: el VIH. Desde entonces, las siglas VIH y SIDA se unieron de forma inseparable.

¿Cuál es el problema con este virus asesino? En realidad, hay varias cuestiones controversiales:

La relación entre el VIH y el SIDA
El retrovirus es causa de controversia en sí mismo y la relación entre el retrovirus y el SIDA lo es aún más. Aunque parece haber un consenso entre la comunidad científica, hay muchos científicos que no creen que el SIDA sea causado por el VIH y hay otros que, incluso, no creen que la existencia del VIH haya sido probada. Sus razones tendrán.

Estas opiniones alternativas han sido encajadas tramposamente dentro del llamado “negacionismo del SIDA” y es aquí donde hay que enfatizar un punto muy importante: estos científicos con opiniones alternativas no niegan la existencia del síndrome, que es evidente y real. Estos científicos niegan que un retrovirus sea el causante de la inmunodeficiencia y subrayan la existencia de pacientes con VIH que nunca desarrollan SIDA y la existencia de casos de SIDA en pacientes que no están infectados por VIH. El virólogo alemán Peter Duesberg ha afirmado que el VIH es un virus pasajero inofensivo y que no existen los virus lentos: cuando se trata de una infección viral, el paciente se enferma en cuestión de días, semanas o meses, pero no años o décadas (como en el caso del SIDA). Y hay más. Es muy extraño que un retrovirus mate células, en este caso el VIH, que supuestamente destruye los linfocitos T CD4+, debido a que, de hecho, se piensa que los retrovirus son una potencial causa de cáncer precisamente porque no destruyen las células: si el virus mata a la célula, ya no hay cáncer. Otros científicos piensan que la existencia del VIH no ha sido probada debidamente. La biofísica del Grupo de Perth Eleni Papadopoulos ha afirmado que “los datos disponibles en el presente no prueban la existencia del VIH”. Papadopoulos, además, está convencida de que el VIH nunca ha sido aislado correctamente y afirma que las partículas que aparecen en las micrografías electrónicas oficiales del VIH no están purificadas y que ni siquiera tienen las características morfológicas de un retrovirus.

Pero si, de acuerdo a estas opiniones alternativas, el VIH no es la causa del SIDA, entonces ¿qué causa la inmunodeficiencia? Recordemos que los primeros casos de SIDA fueron registrados en varones homosexuales que utilizaban drogas y, específicamente, una droga, el nitrito de amilo, un vasodilatador afrodisíaco. Los efectos de las drogas en el cuerpo humano son bien conocidos desde hace mucho tiempo: es sabido que, con el paso del tiempo, la cocaína y la anfetamina producen caquexia (anorexia, desnutrición y fatiga constante) y es sabido que el nitrito de amilo causa asfixia, intoxicación del hígado, intoxicación de los riñones, disfunción neurológica, destrucción del sistema inmunológico y hay estudios que muestran una relación estrecha entre el nitrito de amilo y el sarcoma de Kaposi. En otras palabras, la intoxicación prolongada por nitrito de amilo y por otras drogas puede causar inmunodeficiencia sin necesidad de ningún retrovirus.

En el comienzo de la investigación sobre el SIDA, se pensó que las causas de la inmunodeficiencia podrían ser la desnutrición, las infecciones bacterianas recurrentes y el consiguiente uso constante de antibióticos, estrés psicológico e incluso una combinación de dos o más de estos factores. Tan pronto como el LAV y el HTLV-III fueron anunciados, las demás opiniones fueron silenciadas de la noche a la mañana y todo el dinero y la atención fueron asignados a la teoría del SIDA como enfermedad viral.
El diagnóstico de la infección por VIH
Una segunda cuestión controversial es el diagnóstico de infección por VIH. Este diagnóstico se compone de dos tests, el ELISA (Enzyme Linked Immuno-Sorbent Assay) y el Western Blot. Estos tests no detectan al retrovirus, lo que detectan son unos anticuerpos específicos generados por el cuerpo, supuestamente destinados a atacar al retrovirus en cuestión. Debido a la baja especificidad del ELISA y a los falsos positivos que arroja, se ha encontrado que el test puede resultar positivo por muchas circunstancias y enfermedades que nada tienen que ver con una infección por VIH, tales como: presencia de anticuerpos generados de forma natural, artritis reumatoide, enfermedades autoinmunes, embarazo en mujeres multíparas, hepatitis, herpes simple tipo I y tipo II, hemofilia, insuficiencia renal, presencia de otros retrovirus, infección por mycobacterium leprae (lepra), neoplasia maligna (cáncer), terapia con interferón alfa, transplante de órgano, transfusión de sangre, infección por virus de Epstein- Barr (mononucleosis infecciosa), tuberculosis y un largo etcétera. En lo que respecta al Western Blot, se ha afirmado que el test no tiene la suficiente sensitividad y especificidad para ser confiable, además de que carece de un “patrón oro” para establecer la línea exacta entre un resultado positivo y un resultado indeterminado.

Un tercer test, el test de carga viral, está reservado para aquellas personas etiquetadas como VIH+. Este test que “define” la cantidad de VIH en el plasma sanguíneo del paciente infectado está basado en una técnica de biología molecular, la reacción en cadena de la polimerasa (conocida como PCR, Polymerase Chain Reaction), creada por el bioquímico Kary Mullis, ganador del premio Nobel de Química en 1993. Kary Mullis ha afirmado en más de una ocasión que la reacción en cadena de la polimerasa no sirve para contar virus y ha criticado duramente el mal uso que se le ha dado a su técnica.

En el África Subsahariana el diagnóstico de SIDA es bastante diferente y no utiliza tests. En lugar de los tests se utiliza la Definición de Bangui: un paciente que presenta fiebres, pérdida de peso, diarrea y ganglios inflamados en dos o más partes del cuerpo (generalmente en el cuello y en las axilas) es inmediatamente etiquetado como un caso de SIDA, aún cuando es sabido por la medicina que estos síntomas pueden ser causados por muchas otras enfermedades. Es decir, se está catalogando como infectados por un retrovirus a hombres y mujeres que padecen un cúmulo de enfermedades existentes en África desde hace mucho tiempo, principalmente infecciones respiratorias, infecciones gastrointestinales y parasitosis, propiciadas por la pobreza, por la desnutrición y por la falta de agua limpia. Está claro que es mucho más rentable vender antirretrovirales a los africanos que proporcionarles alimentos y agua potable.

El tratamiento de la infección por VIH

Como una tercera controversia tenemos en tratamiento de la infección por VIH. El VIH necesita una enzima para replicarse dentro de las células humanas: la transcriptasa inversa, así que las sustancias inhibidoras de la transcriptasa inversa bloquean la replicación viral. Pero estas sustancias, que son invariablemente tóxicas para el organismo, únicamente reducen la cantidad de VIH, no matan al virus por completo, por lo que la infección es incurable. La zidovudina o azidotimidina (AZT) es una de esas sustancias. Este veneno celular fue creado por Jerome Horwitz en 1964 y, originalmente, fue administrado a los pacientes con cáncer en dosis estrictamente controladas, pero fue descartado después debido a su alta toxicidad, que causaba la muerte de células enfermas y células sanas indiscriminadamente. En el caso de los pacientes diagnosticados con VIH/SIDA, la AZT fue administrada en dosis altas y constantes que no mataron al virus, sino a los pacientes. Los efectos documentados de la zidovudina en el cuerpo humano son muy peligrosos: muerte de las células que se reproducen rápidamente, destrucción de la mucosa intestinal, destrucción del sistema inmunológico y otros –es decir, la AZT tiene efectos parecidos a los que causaría el famoso VIH-.

Las drogas antirretrovirales han evolucionado a través del tiempo. Ahora hay muchos cócteles de antirretrovirales: dosis bajas de AZT, inhibidores de proteasa, inhibidores de la integrasa retroviral, inhibidores de transcriptasa análogos de nucleótido como el tenofovir disoproxil fumarato, cuya presentación comercial es Viread (de los laboratorios Gilead Sciences, los mismos inventores del fosfato de oseltamivir, conocido como Tamiflu). Estos nuevos fármacos antirretrovirales tienen efectos secundarios menores que los de la AZT inicial, pero eso no los hace inofensivos (provocan enfermedades cardiovasculares, daños al hígado y a los riñones y causan cambios en el aspecto físico) el paciente debe tomarlos de por vida y NO curan la enfermedad. A pesar de las enormes cantidades de dinero que se han invertido, a pesar de dos décadas de investigación y del personal médico disponible para encontrar una vacuna, el Síndrome de Inmuno-Deficiencia Adquirida sigue clasificado como una enfermedad sin cura, no hay vacunas, no hay tratamientos definitivos. De nuevo la versión oficial, una vez que un ser humano se ha infectado con el retrovirus, no hay poder sobre la faz de la tierra que le salve de una muerte lenta y segura; únicamente se le pueden administrar drogas para darle una esperanza de vida de quince años.

Por último, hay que notar a las multinacionales que ganan cantidades estratosféricas de dinero con la venta de los antirretrovirales: Abbott Laboratories, Boehringer Ingelheim, Bristol-Myers Squibb, Gilead Sciences, GlaxoSmithKline (que compró Burroughs Wellcome en 1995), Hoffmann-La Roche (Roche), Merck Sharp & Dohme (Merck) y Pfizer (que tiene como subsidiarias a Agouron, Upjohn, Warner Lambert y Wyeth). Estas farmacéuticas, con excepción de Boehringer Ingelheim y de Gilead Sciences, aparecen entre las doce compañías farmacéuticas con más ingresos. En una época en la que la medicina se ha convertido en un negocio descarado, en la que se promueve la enfermedad entre la población y ante la constante campaña de terror –no de prevención- del SIDA, lo más prudente es que cada persona se documente en un medio relativamente libre como lo es Internet, que compare la versión oficial del SIDA con las visiones alternativas y construya su propia opinión. En el caso de que la teoría oficial sobre el SIDA fuera errónea y que se tratara en realidad de un consenso científico prematuro, o peor aún, de una farsa planificada, estaríamos ante el negocio fraudulento más grande de la historia de la medicina.