domingo, 10 de octubre de 2010

México: país enmarañado


“Se nos muere el amor, y también las ganas: la falta del fuego de la candela en el alma y en el corazón: teniendo pájaros heridos en la cuenca de las manos cerrándolas, los rematamos.”
- Cantar Popular

Muchas gracias José Emilio Pacheco, Premio Cervantes 2010 (el Poeta es el único que puede ver de frente a dios) por decirnos en MILENIO que la guerra contra el narcotráfico está perdida, como la guerra en Irak, o como perdió la guerra Francia en México, y me sumo a ti, poeta, porque como tú como yo, simple escribidor, ya no tenemos fuerzas ni el conocimiento para afrontar la guerra sucia que se vive en el país, aunque a ambos nos hubiese gustado acércanos al enigma que rodea a esa violencia. Soy como tú un ser no nostálgico. Y como tú estoy a favor de la memoria, y convencidos de que no se puede idealizar pasado alguno, y mucho menos de este país tan enmarañado: incierto e inseguro. No sabemos cuál sea la solución del narcotráfico, pero a lo que aspiramos es a que disminuya la sangre y la matanza nacional.

Decía Mamita Sofía: cada cabeza es un mundo. Y éste, maestro Pacheco, está cada vez peor, y sus cosas pasan doliéndonos tanto, y que hacer con la vida que nos toca vivir. ¿Qué nos pasa, maestro, para seguir permitiendo esto? o, ¿acaso que el gobierno actual no tiene los cojones suficientes para evitarlo? o, simplemente para seguir en el poder, sin importarle madre este pueblo, el mío y el tuyo, Maestro, enclenque, palúdico y lombriciento por tantos infortunios, que aunque lo purguen con aceite de ricino con epazote (promesas y mentiras) siempre será manifestación de un gobierno que a locas y ciegas nos desgobierna.

Yo no soy acartonado, Maestro, ni escribo para mí. Amo la historia revisionista, desde la democracia. Sé que nada se logra con violencia histórica y humillación cuando existe el deseo de vivir con dignidad. Respiro mi destino porque sé que vendrá. Los hombres que luchan toda la vida son imprescindibles, toda época que empieza es un rompecabezas, y los que pueden armarla. Después de esta tormenta ingobernable, México puede volver a la calma y encontrar un punto de partida para dársela. Yo estoy mas allá que acá; pero tú, lector, construye tu trinchera y actúa en favor de tu patria.

Siempre he sido libre como cualquier ave trinando, por eso te cuestiono, lector, y si eres joven con más razón: ¿Estás consciente de lo que en tu México está sucediendo (once Presidentes Municipales han sido ejecutados) como resultante de la ingobernabilidad manifestada?

Los que olvidan no recuerdan: no unen el pasado y el presente, y menos los muchos mundos que el mundo verdadero contiene, y solo los curiosos condenados por preguntar, y los rebeldes y perdedores y locos que han sido la sal y la pimienta de la vida plantados en esta tierra (páramo rulfiano o kafiano, o del estrambótico daliano, o del rosa y azul, en su máxima expresión del pincel piccassiano, o de los filmes buñuelistas, o de las diversas muertes-catrinas posadistas, o de los trenes repletos en sus vagones de gente revolucionaria casasola en pos de la dictadura porfiriana...) (Quijote, Sancho, Mío Cid, Jesús, Gandhi, Martin Luter King). Afuera, afuera nadie es nada, sino adentro. Sabia virtud es desatarse a tiempo.

¿Tiene futuro la socialdemocracia?

Para reflexionar acerca de la socialdemocracia latinoamericana,
que goza de relativa buena salud -sobre todo en Brasil con el lulismo- en comparación con la europea, como se puede inferir del el siguiente texto.

¿Tiene futuro la socialdemocracia?
Immanuel Wallerstein

El mes pasado, dos importantes sucesos marcaron el mundo de los partidos socialdemócratas. El 19 de septiembre, el partido sueco perdió duramente las elecciones. Recibió 30.9% del voto, su peor desempeño desde 1914. Desde 1932, ha gobernado el país 80% del tiempo, y ésta es la primera vez que un partido de centroderecha gana la relección. Y para complicar el mal desempeño, un partido antinmigrante, de extrema derecha, entró al Parlamento sueco por primera vez.

¿Por qué es esto tan dramático? En 1936, Marquis Childs escribió un libro famoso, titulado Sweden: The Middle Way. Childs presentaba Suecia bajo el régimen socialdemócrata como una virtuosa vía intermedia entre dos extremos representados por Estados Unidos y la Unión Soviética. Suecia era un país que efectivamente combinaba la redistribución igualitaria con la política interna democrática. Suecia ha sido, por lo menos desde los años 30, el modelo mundial de la socialdemocracia, su verdadera historia de éxito. Y así parecía mantenerse hasta hace poco. Ya no es el modelo mundial.

Entretanto, el 25 de septiembre en Gran Bretaña Ed Miliband vino desde atrás para ganar el liderazgo del Partido Laborista. Con Tony Blair el Partido Laborista se había involucrado en la remodelación radical del partido con la consigna de “the New Labour” [el nuevo partido laborista]. Blair había argumentado que el partido también debía ser una vía intermedia –no una entre capitalismo y comunismo, sino entre lo que solía ser el programa socialdemócrata de nacionalización de los sectores clave de la economía y la dominación sin rienda del mercado. Ésta era una vía intermedia bastante diferente de aquélla de Suecia en los años 30 y después.

Que el Partido Laborista eligiera a Ed Miliband por encima de su hermano mayor David Miliband, un socio clave de Tony Blair, se interpretó en Gran Bretaña y otras partes como un repudio a Blair y un retorno a un Partido Laborista más socialdemócrata (¿más sueco?). No obstante, pocos días más tarde, en su primer discurso en la conferencia laborista, Ed Miliban reafirmó una posición centrista. Y pese a que enlazó sus aseveraciones con alusiones a la importancia de lo equitativo y la solidaridad, dijo: Debemos deshojar nuestro viejo pensamiento y erguirnos por quienes creen que hay algo más en la vida que lo que es rentable.

¿Qué nos dicen estas dos elecciones del futuro de la socialdemocracia? Convencionalmente (y lo más probable es que correctamente) a la socialdemocracia –como movimiento y como ideología– se le vincula con el revisionismo de Eduard Bernstein, en la Alemania de finales del siglo XIX. Bernstein argumentaba en esencia que, una vez obtenido el sufragio universal (que para él era el voto masculino), los obreros podían usar las elecciones para ganar cargos para su partido, el SocialDemócrata (SPD), hasta lograr el gobierno. Una vez que ganaran poder parlamentario, el SPD podría entonces promulgar el socialismo. Y como tal, concluía, hablar de insurrección como vía al poder era innecesario y de hecho una tontería.

Lo que Bernstein definía como socialismo era poco claro en muchos aspectos, pero no obstante en el momento parecía incluir la nacionalización de los sectores clave de la economía. Desde entonces, la historia de la socialdemocracia como movimiento ha sido una de alejamientos lentos pero continuos de la política radical hacia una orientación más centrista.

Durante la Primera Guerra Mundial, los partidos repudiaron su internacionalismo teórico al alinearse en respaldo de sus gobiernos en 1914. Tras la Segunda Guerra Mundial, los partidos se aliaron con Estados Unidos en la guerra fría contra la Unión Soviética. Y en 1959, en su conferencia en Bad Godesburg, el SPD alemán repudió el marxismo por completo y oficialmente. Y declaró que habiendo comenzado como un partido de clase obrera, el Partido Socialdemócrata se ha convertido en un partido del pueblo.

En ese entonces, lo que el SPD alemán y otros partidos socialdemócratas llegaron a reivindicar fue el compromiso social conocido como Estado de bienestar. La socialdemocracia tuvo bastante éxito en este objetivo en el periodo de la gran expansión de la economía-mundo en los años 50 y 60. Y en ese tiempo se mantuvo como movimiento en el sentido de que estos partidos impulsaban el respaldo activo y la lealtad de muchas personas en su país.

Sin embargo, cuando la economía-mundo entró en su largo estancamiento a partir de los años 70, los partidos socialdemócratas comenzaron a ir más allá. Dejaron de lado el énfasis en el Estado de bienestar para volverse meros promotores de una versión más suave de la primacía del mercado. La ideología del nuevo partido, de Blair, no era sino esto. El partido sueco resistió el viraje más tiempo que los otros pero finalmente sucumbió.

La consecuencia de esto, sin embargo, fue que la socialdemocracia dejó de ser un movimiento que podía convocar la lealtad y el respaldo de grandes número de personas. Se tornó una maquinaria electoral a la que le faltaba la pasión de antaño.

Aunque la socialdemocracia no sea ya un movimiento, sigue siendo aún una preferencia cultural. Los votantes siguen queriendo los desvanecientes beneficios del Estado de bienestar. Protestan regularmente cuando pierden otro más de estos beneficios, lo cual ocurre con alguna periodicidad ahora.

Finalmente, hay que decir algo de la entrada del partido antinmigrante de extrema derecha al Parlamento sueco. Los socialdemócratas nunca han sido muy fuertes en lo relacionado con los derechos de las minorías étnicas u otras –mucho menos acerca de los derechos de los inmigrantes. Los partidos socialdemócratas han tendido a ser partidos de la mayoría étnica de cada país, defendiendo su territorio contra otros trabajadores a los que veían como grupos que provocarían la reducción de salarios y empleos. La solidaridad y el internacionalismo eran consignas útiles cuando no había competencia a la vista. Suecia no enfrentó este asunto seriamente sino hasta hace poco. Y cuando lo hizo, un segmento de votantes socialdemócratas simplemente se corrió a la extrema derecha.

¿Tiene futuro la socialdemocracia? Como preferencia cultural, sí; como movimiento, no.

Traducción: Ramón Vera Herrera

© Immanuel Wallerstein

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2010/10/10/index.php?section=opinion&article=026a1mun


jueves, 7 de octubre de 2010

El lulismo y las elecciones en Brasil 2010

Las recientes elecciones presidenciales en Brasil demostraron que la socialdemocracia brasileña, encabezada por Luis Ignacio “Lula” da Silva, tuvo enorme éxito gracias a una estrategia política y económica que ha modificado la vida de millones de personas, creando empleos gracias a tasas de crecimiento del PIB de 7% anual en los últimos años.

Sin embargo, el haber logrado, según fuentes oficiales brasileñas, que 30 millones de personas dejaran de ser pobres, de un crecimiento económico sostenido y de una exitosa política comercial internacional habrá que esperar a la segunda vuelta para confirmar el triunfo de Dilma Rouseff, candidata del PT. En todo caso el Congreso Federal estará compuesto por cerca del 60% de diputados petistas lo que le dará un amplio margen de maniobra a la futura presidenta.

El cambio experimentado por Brasil lo ha colocado entre la primeras diez economías del mundo y le ha permitido jugar un papel más importante en los asuntos globales. Como parte integrante del BRIC (Brasil, Rusia, India y China) ha podido balancear sus relaciones con los bloques económicos manteniendo una independencia relativa frente a los países centrales, ejerciendo incluso el papel de mediador en conflictos políticos dentro y fuera de América Latina.

¿Cuáles fueron los factores que impidieron la victoria para el PT en la primera vuelta de las elecciones de 2010? En mi opinión la respuesta tiene que ver con lo que se ha empezado a llamar como lulismo. Esta propuesta ideológica tiene como eje de acción la idea de que el mejoramiento de los niveles de vida de la población debe ir acompañado de una política conciliadora y no polarizadora de las clases sociales. El lulismo, a diferencia del chavismo, no quiere atizar la polarización política para mejorar el prestigio político de su líder pero coincide con el gobierno venezolano en colocar al aumento de los ingresos de amplias franjas de la población trabajadora como prioridad fundamental de la política económica.

Pero es precisamente en el aspecto conciliador del lulismo donde radica probablemente la clave de su éxito pero también de su debilidad, pues en aras de la conciliación Lula ignoró las demandas del Movimiento de los Sin Tierra (MST), quienes lo apoyaron públicamente en las elecciones de 2002. Era evidente que para mantener el conflicto social controlado prefirió enfrentarse con los campesinos pobres que con los grandes empresarios y terratenientes brasileños. En el corto plazo la estrategia pareció funcionar pero a la hora de lograr triunfos electorales contundentes las cosas no sucedieron como se esperaba.

Así que si el lulismo quiere fortalecerse deberá atender este problema y otros, como el narcotráfico, el racismo y la discriminación, que siguen creciendo en el país amazónico. De todos modos, el lulismo es hoy por hoy una ideología que en Brasil goza y gozará de buena salud, convirtiéndose en su referente ideológico de las próximas décadas, a pesar de sus limitaciones y sus fracasos.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Arte como recipiente de significados plurales.

UNO. El sábado pasado mantuve dos discusiones diferidas en tiempo, espacio e interlocutores sobre la misma temática. Mis adversarios utilizaron similares argumentos para defender idéntica premisa: la exposición de Teresa Margolles ¿De qué otra cosa podríamos hablar?, a la cual dediqué la primera emisión, no es arte.

Los debates expresaron la intolerancia ante la utilización de sangre y fluidos humanos como medio de expresión artística, y evidenciaron el disgusto, que quizá sea masificado, hacia propuestas estéticas dedicadas a discutir problemáticas sociales y políticas de actualidad. Aquellas dos personas subrayaron su enfado ante estas expresiones que olvidan la “forma” por concentrarse en un contenido basado en alguna problemática social específica y que, a su vez, la tratan de manera “directa” y “explícita”. Para ellos, la “poética” del arte radica en el manejo de las emociones internas del creador, expresadas por una forma a través del dominio de una técnica singular, pues, como argüía el segundo de aquellos dos, el arte, al fin de cuentas, está relacionado con la técnica: “esa es su definición primigenia”. Pensando en estos acontecimientos, dándole vueltas a la visión estética de ellos, parecía encontrarme ante el resumen de toda una preceptiva estética de un gremio de artistas en Xalapa, pues a decir de la mayoría de las exposiciones que presenciamos año con año en esta ciudad, hay una clara tendencia a un arte que, al menos en apariencia, se despolitiza en aras de una expresión más “individual” y, así, más “libre”.

Hoy, después de algunos días de aquellos debates, trasportándome a mi destino, leo no sin cierta emoción: “¡Qué tiempos éstos en que/ hablar sobre árboles es casi un crimen/ porque supone callar sobre tantas alevosías!” Continúo leyendo los versos de Bertolt Brech y, junto con él, asevero: vivimos en tiempos sombríos donde todo discurso, todo texto construido y emitido, llámesele escritura, imagen, conversación o vestimenta, es en sí mismo cómplice de un ideológico decir y callar. Brecht escribió estas líneas en 1938 para su poema “An die Nachgeborenen” (“A los que nazcan más tarde” o “A los hombres futuros”), seguramente motivado por la descomposición europea que avecinaba la segunda gran guerra. Más de setenta años después, el poema sigue teniendo actualidad, con la vigencia de ese pasado que es presente.

En nuestro silencio se cultiva el ocultar y fomentar; en nuestro decir se tejen las madejas de un pasado discursivo que quizás era más comprometido que el de hoy, en desnudar ideologías en aras de expandir la idea de una realidad siempre tan sesgada, siempre tan limitante. Sigo leyendo los versos: “Me gustaría ser sabio también./ Los viejos libros explican la sabiduría:/ apartarse de las luchas del mundo y transcurrir/ sin inquietudes nuestro breve tiempo./ Librarse de la violencia./ dar bien por mal,/ no satisfacer los deseos y hasta/ olvidarlos: tal es la sabiduría.”

DOS. Siendo nuestra capital, a pesar de nuestro seudónimo macarrónico de Atenas Veracruzana, una zona periférica en la hegemonía cultural nacional, dominada actualmente por la Ciudad de México, Monterrey y Tijuana, tenemos la responsabilidad de controlar nuestra producción cultural perfeccionando y dominando nuestras perspectivas. Los espectaculares dispuestos por el gobierno federal y municipal, de aparentes mejoras urbanas, anuncian el “progreso” hacia una ciudad “moderna” que supone la expansión de puentes cada vez más largos y más altos (y esperemos más seguros). Las instituciones culturales han hecho lo suyo trayendo muestras artísticas de los “grandes maestros del arte mexicano”, en vías de fortalecer el “progreso” hacia una ciudad más “moderna” y, por ello, “vanguardista”, no reflexionando que la línea marcada por estas exposiciones devienen de una ética articulada como parte de una serie de jerarquías estéticas geopolíticas. El arte, “nuestro arte”, es aquel de los grandes maestros, da igual si hablamos de obras radicalmente opuestas, como la producción de Diego Rivera y la de Vicente Rojo. Todo entra dentro del arte legitimado de nuestra narrativa nacionalista que presenta la cultura como un bien inmutable y trasnochado. A nivel local, nos distendemos en estos discursos mezclando aquella idea vaga del arte como un manejo cuasi perfecto de una técnica determinada, en aras de crear una forma de nuestras expresiones más personales por íntimas. Así, el artista parece trabajar en un espacio confinado en la nada, pinta el lienzo con un brochazo proveniente de su genialidad, explayándose en la creación de formas y figuras que sólo competen a su individualidad. Esta imagen alienada del arte, y por consiguiente del artista, como reducto de una expresión espontánea y a la vez marcada por una excesiva profesionalización técnica, deja fuera propuestas que cultivan una estética otra que descentraliza la figura del lienzo como un objeto inmutable colgado en la pared blanca del templo del museo, y que debe interpelar únicamente nuestras emociones a través de nuestros sentidos.

No pido un anarquismo ramplón que tome acción contra el museo, el lienzo y el artista que busca el arte como expresión a través de la forma. Pido que se vea más allá de lo obvio, desentrañando la estructura ética y estética que tiene toda producción artística. Al final, todo arte, en tanto proceso de producción textual, constituye complejas elaboraciones discursivas que actúan no como meras presencias sensoriales y emotivas despojadas de significado, sino como recipientes de significados plurales de carácter simbólico, económico, cultural, político y sexual. “Verdaderamente, vivo en tiempos sombríos. / Es insensata la palabra ingenua”, me digo con el principio del poema bretchiano.

martes, 5 de octubre de 2010

De la Dignidad del hombre


Giovanni Pico della Mirandola publicó en el año de 1486, en la ciudad de Roma, la obra Conclusiones "philosophicae, cabalisticae et theologicae"que a la postre fue conocida como "las 900 tesis". Con este volumen Pico della Mirandola se proponía demostrar que las antiguas tradiciones culturales religiosas confluían de alguna manera en el cristianismo.

El Filósofo humanista escribió una introducción para el mencionado texto la cual tituló como "El discurso sobre la dignidad del hombre"En este pequeño escrito introductorio se manifiesta abiertamente la concepción cristiana de nuestro autor, una concepción que se empalma a la perfección con el deseo de la libertad para el hombre y que discute los rigurosos y dogmáticos cánones en los que las escrituras sagradas eran interpretadas por la Filosofía y el clero de la época.

La propuesta es sencilla. Dios, después de haber creado el mundo y de haber dotado a cada ser con una esencia determinada, coloca al hombre en el centro del mundo, pero este es el único ser que carece de esencia. El hombre tiene la libertad de construirse a sí mismo pues está indeterminado, corresponde a él terminar su creación y decidir si ha de elevarse hacia los cielos como divinidad o si ha de preferir descender al suelo y arrastrarse como bestia. He aquí la libertad.

El brinco hacia el impacto político no es difícil de avistar. El filósofo italiano lucha contra el poder de la nobleza y el clerical, quienes se han instaurado a sí mismos como representantes de la divinidad y han decidido arrebatar esa libertad de crearse a sí mismos al resto de los hombres, determinándolos en cuanto a posición y clase social.

La dignidad del hombre radica en luchar por la libertad de construirse a sí mismo, libertad que posee por derecho natural, y posicionarse donde el ejercicio de ésta se lo permita.

Independientemente del bagaje teológico que una reflexión de este tipo incluye, es de resaltar que la necesidad de construir un concepto de la dignidad y la libertad surge más que nada ante una necesidad terrenal y concreta, de una situación en la que el hombre se encuentra oprimido.

Nuestros filósofos actuales, siendo congruentes con la escéptica época en que vivimos, se preguntan a menudo a que refieren términos tan ambiguos como libertad y dignidad. Imposible definirlos dirían y por lo tanto se relegan. No obstante la libertad y la dignidad no le son ajenas al espíritu que sabe padecer, que sufre, que crea y construye y que por ende sabe valorar lo que cree es hermoso y disfrutable. A este espíritu le parecen absurdas las definiciones.

Han pasado más de 500 años desde que aquel hombre renacentista expresara su padecer en aquel discurso tan hermoso. Miles de pensamientos y reflexiones se han discutido al respecto y el problema de la dignidad y la libertad humana vive y seguirá viviendo, pues el hombre sigue viviendo en la opresión.

Qué se puede decir de todas las personas que gracias a la negligencia y apatía de nuestros políticos y servidores públicos hoy han perdido todo su patrimonio, como es el caso de nuestros paisanos tlacotalpeños y del sur del estado. Qué se puede decir de un absurdo régimen político y económico que no nos toma en cuenta y que sí lo hace sólo es para aniquilarnos. Qué se puede decir de aquel que justifica todas estas infamias en nombre de la libertad porque en alguna escuela de esas que son muy caras le enseñaron que eso es el “Liberalismo” y él se siente un hombre libre.

Resultaría necio, por el hecho de que nuestro mundo se ha secularizado y la gente tiene derecho a no ser creyente, alzar la voz y reafirmar nuestra libertad desde una posición teológica como en su momento lo hizo Pico. Yo no sé si ha sido dios quien me ha otorgado la libertad y me quiere digno, no me importa. Con más razón, si no hay nadie afuera, si nadie nos cuida y guía, corresponde al hombre mismo alzar la voz en nombre de su dignidad.

domingo, 3 de octubre de 2010

Oscar Chávez y “Los Morales” despidieron la FILU

“No se que festejamos pero… bueno… hay que cantar”, fueron las primeras palabras de Oscar Chávez después de interpretar “Caña de azúcar”, canción con la que abrieran el concierto que clausuró la FILU centenarios 2010. En el comentario se asomaba un ligero reproche por la exigencia de un repertorio temático que fuera alusivo al bicentenario de la independencia y centenario de la Revolución, tópicos principales de esta Feria del Libro.

Previo al inicio del recital, el Rector Raúl Arias Lovillo declaró clausurada la FILU, no sin antes mencionar los logros alcanzados en la organización de esta edición, tales como el número de visitantes, la cantidad de personalidades que se dieron cita en los distintos eventos, etc.. Asimismo lamentó el no poder romper los records de venta, pero es entendible por la situación que se vive, dijo.

Sin más preámbulos se dio inicio al repertorio musical que durara aproximadamente una hora con 20 minutos. Oscar Chavez apareció en el escenario en medio de una fuerte ovación, acompañado, como ya es costumbre desde hace muchos años, del trío “Los Morales”.

Haciendo gala de las excelentes habilidades musicales de sus acompañantes, quienes ejecutaron distintos instrumentos como la guitarra, requinto, arpa, bajo, requinto jarocho y acordeón; Oscar Chávez encabezó el mágico recorrido por el que guiara a la pequeña audiencia hacia las distintas facetas del folclor mexicano, interpretando distintos géneros como el bolero, son jarocho, polka norteña y música ranchera.

Tras un inició con canciones un tanto desconocidas para gran parte del público, pues se interpretaron piezas de los tiempos de la independencia y de la época de la reforma, Oscar Chávez y los morales nos deleitaron con su arreglo de “La Mariana” , obteniendo así el primer aplauso enjundioso. Con su característico e irónico sentido del humor el trovador conminó a las autoridades universitarias para que la próxima vez que lo inviten pueda tocar en “el hermoso estadio” que tiene la universidad, “será para el próximo sexenio pues estos ya se van” dijo.

Así continuó el concierto en el que, intercalando con las piezas patrióticas, Oscar Chávez nos hizo recordar viejos tiempos (y no tan viejos) con canciones como“Perdón”, “ Por ti”, “Macondo” (la cual por cierto hizo al rector Lovillo levantarse a bailar, seguido de su séquito de secuaces quienes, como es costumbre, le secundaron el gesto en el acto; por supuesto articulando todos su mejor sonrisa fotográfica aunque de bailar no se vieran tan convencidos).

Finalmente para complacer a la multitud que se dio cita en las afueras de la Casa de Artesanías, el señor Chávez se despidió con la muy popular pieza de “La Marihuana” (Saquen conclusiones), la cual por cierto no pareció agradar tanto al rector y compañía.

sábado, 2 de octubre de 2010

Naufragios


“La era está pariendo un corazón./ No puede más: se está muriendo de dolor./ Y hay que acudir, pues se cae el porvenir./ Y hay que quemar el cielo si es preciso, por vivir.”

- Canto de protesta

Por haber robado el eterno fuego-luz y otorgárselo al hombre, y éste irradiar su saber-conocer su vida humana, Prometeo fue castigado por su dios clavándole en la cima mas alta de sus montes para que aves de rapiña comiesen sus entrañas, y al término, eterna reencarnación en espera de otros picos como escarmiento ejemplar a la desobediencia del poder divino. Y cuando Zeus sintió que el hombre pretendía igualársele por la luz que Prometeo le otorgó (saber y conocer para vivir) y no controlarlo a su antojo y arbitrio, rematando la traición prometéica, mandónonos a Pandora con una gran caja bajo sus brazos: mujer hermosa, curiosilla y atolondrada. Y conociéndola prohibióle abrirla cuando aterrizara entre los hombres. Y sin poder aguantar la tentación, Pandora la destapó: las larvas se echaron a volar encontrando aire, diseminándose a favor, inyectándonos todo tipo de calamidades, instaurando en el mundo la muerte, vejez, guerras, trabajo e infortunios diversos...

Si este México cada vez está peor, qué diablos haremos con nuestra vida nacional o a dónde queremos desembocar si de naufragio vivimos, y sobre todo cuando pasan las cosas y nos duelen tanto. Es la llamada de decisión personal para mirarse adentro, sin costo alguno, ya que somos náufragos a la deriva en mar de inseguridad e incertidumbre que vivimos.

Doy sostén a lo dicho con:

A) Utilizar las trágicas inundaciones ciclónicas afectando al estado y a otros para favorecer corrientes políticas, implicando no solo suciedad sino repudio a tal inescrupulosa conducta: hacer del inmenso dolor ajeno “causa partidista” será la negación del partido que la ejerza, porque generar apoyos para mitigar los padecimientos de la gente afectada no es cuestión política, sino humana. Permítaseme otro enfoque para buscar respuesta: 1. ¿Acaso la función única de Protección Civil es prevenirnos (y allá tú si no nos acatas) y “actuar” en el desastre con reflectores? 2. ¿Acaso no cuenta con ciencia y tecnología no para prevenirlos sino evitarlos? Un 40% de nuestros ríos cuenqueños desbordados se debió al desalojo acuático no programado antes, sino esperar a sus límites totales para hacerlo antes de la presencia del llover huracanado (¡Viva, México, jijos...!), de las presas arriba de la Cuenca: tsunami jarocho que pudo haberse evitado o controlar su desastre. En días pasados, y en plena situación ciclónica, vi al través del cristal de mi café un coche del año de esta supuesta protección civil con coro estudiantil y de pleno escándalo musical de onda.

B) El país está sumergido en depresión crónica por provocación violenta entre narcos: crisis económica, la pobreza y políticos que solo buscan el poder, postrándonos en activo y en el quebranto emotivo nacional. Remato: esta es mi razón, lector, que padecemos criminalidad efectiva: un grupo de sicarios armados hasta las cachas y con picaporte entraron a la oficina del Presidente Municipal. de los Naranjos, S.L.P., acribillándolo; y deja el hampa 31 asesinados en 6 estados y en Sinaloa hallan dos decapitados. El pasado 18 de agosto fue torturado y ejecutado el alcalde de Santiago (PAN); y ayer 24 de septiembre ejecutan al alcalde de Dr. González, N.L. afuera de su domicilio. Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.