sábado, 31 de octubre de 2009

La libertad más allá de la necesidad

Hace unos días sostuve una calurosa discusión con un obstinado pero querido amigo mió sobre distintos temas, entre los que sobresalió el asunto de la libertad humana. Así que quiero aprovechar esta ocasión para hacer una breve reflexión –a modo de réplica- sobre este controvertido tema, abordándole desde un punto de vista esencialmente político y, al mismo tiempo, desde el enfoque tradicional y habitualmente aceptado por corrientes diversas.

Libertad de credo, libertad de prensa, libertad civil, libre determinación, son solo algunas de las garantías individuales que las constituciones expresan. Empero –sin afán de demeritar las importantes conquistas en materia de libertad y derechos humanos-, en las últimas décadas hemos advertido una alarmante incapacidad de los gobiernos para cumplir satisfactoriamente los principios de libertad que proclaman, y más aun, aquellos que no reconocen pero que la sociedad demanda.

¿Cuál es la causa de esta inconsistencia? ¿Por qué razón los criterios de libertad carecen de efectividad en la realidad?

Dos respuestas, una misma interpretación.

Uno. Si bien el perfeccionamiento de los medios técnicos ha creado las condiciones necesarias para la superación de la escasez, lo cierto es que la sociedad humana, paradójicamente, aún no supera la necesidad. Mientras la gratificación universal de las necesidades elementales no se realice, individuos y comunidades enteras se mantendrán sujetos a la lucha por la supervivencia. Para ser libre es preciso vivir, no permanecer en estado de conservación perpetua. El hombre es libre cuando la necesidad se disuelve, no antes. Para los que dicen lo contrario (una vasta mayoría), habría que indicarles que –en el actual sistema social- el bienestar de uno presupone la penuria del otro. ¡Eso no es libertad, curtido lector! Es más, si aplicamos un mayor rigor a nuestra observación, podremos señalar que la libertad comienza allí donde el trabajo necesario culmina. Y cuando una sociedad consume la mayor parte de su energía trabajando forzadamente, es decir, en virtud de solventar sus gastos primarios, el ejercicio de la libertad se ve irreparablemente mermado. Es evidente, por lo anterior, que la libertad esta sujeta a condición política.

Dos. En una sociedad jerarquizada, el cumplimiento de las libertades esta condicionado por el poder adquisitivo de los sujetos. Una vez que los Estados renunciaron formalmente (nunca fue su función o esencia real) a la misión de procurar el bienestar social y la prosperidad pública, la distribución de la riqueza social paso a ser prerrogativa exclusiva de los mercados. Así, el ejercicio y la concesión de las libertades individuales quedó –a lo mucho- en manos de los beneficiarios del orden económico. El resto, permaneció en el terreno de la necesidad, es decir, en un campo de ausencia de libertad. Para estos últimos, las garantías y libertades constitucionales son, en el mejor de los casos, palabras huecas, compromisos omitidos, charlatanería liberal, anhelos quiméricos.

Un hombre auténticamente libre es aquel que satisface los dos polos de su existencia: la biológica y la existencial. En nuestra era, las instituciones no son capaces siquiera de garantizar la subsistencia de los individuos. ¿Cómo es que las constituciones se comprometen a conceder libertades varias, cuando el más elemental de los derechos humanos, aquel del abastecimiento y satisfacción de las necesidades básicas, no se cumple?

La libertad no esta dentro, sino fuera de la lucha por la existencia: la necesidad y la escasez inducidas constriñen el auténtico libre albedrío de los individuos.

Empero, este no es un problema de ética o de moral. (Bien dice un aguerrido colega que “la moral no es otra cosa que un árbol que da moras”). Es, esencialmente, un problema político.

La libertad y la liberación, así como el derecho a la supervivencia, la dignidad y la integridad, son necesidades orgánicas de hombres y mujeres, y no meros preceptos éticos/morales. Así que mientras no se les considere como tales (necesidades), la agresión y la violación de derechos fundamentales en gran escala no se podrán frenar nunca.

jueves, 29 de octubre de 2009

Pensamiento y acción, dos caras de la misma moneda.

El sentimiento de angustia y desesperación de la población de nuestro país, generado por la debacle económica y las políticas depredadoras de nuestros gobernantes, está convenciendo a mucha gente de la necesidad de intervenir, de salir a la calle para defenderse y sobrevivir. Desde que llegaron los panistas al poder en el año 2000, la máscara del estado, que procuraba ocultar su estrecha relación con los dueños del dinero vía políticas clientelares y corporativas, se ha desvanecido, mostrando su verdadera naturaleza frente a todo el que quiera verla.

En efecto, cuando Vicente Fox inició su sexenio afirmando que su gobierno era de empresarios y para empresarios, amplios sectores de la ciudadanía empezaron a identificar a la maquinaria estatal como el principal aliado del capital garantizándole amplios margen de utilidad a costa de la pauperización de la vida de las mayorías. A lo largo de estos últimos diez años, las acciones gubernamentales, entre las que se distinguen el caso de Atenco, el de Oaxaca y ahora el del SME no dejaron lugar para pensar que Fox estaba bromeando.

En este contexto, uno se pregunta ¿Qué hacer? A riesgo de parecer inocente o iluso propongo simple y sencillamente una cosa: pensar. Como dice Santiago López Petit: “El pensamiento no sirve para luchar, sino que él mismo es lucha.” ¡Cuánta razón tiene el catedrático español! Y es que normalmente se identifica a la acción de pensar como un acto pasivo, a diferencia de la acción material, que es el acto activo por excelencia. ¡Deja de estar pensando y actúa! parece decirnos el sentido común.

Sin embargo, el pensamiento es fundamental, no sólo para darle un sentido a la acción sino una dirección, un objetivo. Así, el pensamiento nos obliga primero a pensar en contra del propio acto de pensar, criticando las ideas dominantes, que nos impiden actuar en libertad; pero también es definir una estrategia, diseñar un horizonte de destino.

Por lo tanto, es necesario incentivar el pensamiento y verlo como la acción por excelencia y no como un acto de cobardía o simple escepticismo. En la medida en que lo hagamos estaremos enfrentándonos a los problemas que nos acosan y de paso seremos más resistentes a la demagogia y el cinismo típico de nuestros gobernantes. Y créanme será tanto o más importante que cualquier acción directa. No en balde los medios de comunicación han cobrado gran importancia en el mantenimiento de la dominación. Su misión radica en bloquear el pensamiento, oscureciendo y manipulando la información.

Termino entonces volviendo a citar a López Petit, quien afirma “No es suficiente afirmar que tenemos que atacar la realidad, debemos dotarnos de las armas y de las estrategias para poder hacerlo." www.rebelion.org/noticia.php?id=94024

miércoles, 28 de octubre de 2009

¿Clásico?

Después del vergonzoso espectáculo futbolístico (si es que se le puede llamar espectáculo) que nos ofrecieron los “importantísimos” equipos mexicanos Chivas y América, me surge un pequeño prurito intelectual, que tiene que ver precisamente con la denominación de “clásico”, que siempre se le da al encuentro de estas dos escuadras. Veamos.

Según las definiciones de la Real Academia de la lengua española, la palabra “clásico” denota ante todo, plenitud e importancia, lo cual quiere decir que todo aquello que ha sido categorizado bajo este adjetivo es algo valorado como perteneciente a un periodo de esplendor, como algo que marca un referente que puede servir de paradigma o arquetipo para la posteridad, por lo tanto, es algo que tiene trascendencia histórica. Ejemplo de esto lo podemos encontrar en grandes obras de la literatura Griega, la pintura renacentista y la música del Barroco.

Habiendo hecho estas pequeñas aclaraciones, cabe preguntarnos cuál es la importancia y trascendencia que han marcado los equipos de Chivas y América en el futbol Mexicano actual. Chequemos algunos números.

En los últimos 20 años el equipo jalisciense solo ha podido obtener 2 títulos, uno en el torneo de verano de 1997 y el último en el torneo de apertura del 2006. Por su parte, el América tiene también la pobre cantidad de 2 torneos ganados, Verano 2002 y Clausura 2005.

A pesar de que ambas escuadras han tenido periodos esplendorosos (no podemos olvidar que el Guadalajara es el equipo con mayor número de títulos en el futbol mexicano), hace mucho tiempo que no figuran como potencias del Balompié mexicano. Si en algún momento los encuentros entre estos equipos fueron batallas épicas que dejaron su huella en la historia de nuestro fut-bol, hay que reconocer que esos tiempos se han ido.

El desempeño futbolístico del torneo mexicano sigue aun dejando mucho que desear, su desarrollo escaso lo mantiene en un nivel de poca espectacularidad, más allá de la que desesperadamente las cadenas televisivas tratan de inyectarle, supliendo el vacio de futbolístico con tecnologías de video inútiles, que si bien apantallan al teleauditorio, no sirven para nada.

Por otra parte, la escasa capacidad de crítica por parte de los locutores y comentaristas se empeña en generar una visión retórica y falsa de lo que el mismo espectador mira en un partido, se insiste en crear una parafernalia televisiva alrededor de un partido insignificante, en el cual lo que predomina es la apatía y la mediocridad de los futbolistas.

¿Llamar Clásico a un encuentro de dos equipos del montón, conformados por jugadores del montón? ¡Ni América ni Chivas son un referente del Fut-bol actual! Señores comunicadores: más respeto a los equipos que si son protagonistas y sobre todo más respeto al público.

lunes, 26 de octubre de 2009

Desde Brasil

Tal parece que al presidente brasileño le ha agradado la ocurrencia de su símil mexicano: es hora de combatir el narcotráfico y la delincuencia organizada de manera frontal. Es decir, sacar a la policía y al ejército a las calles, poco importa que los únicos resultados sean decenas de muertos (miles en el caso mexicano) y una sensación de inseguridad que va en aumento para el resto de la población.

El fin de semana pasado, combates entre narcotraficantes dejaron un saldo de 21 muertos, a lo que Luiz Inacio Lula da Silva reacciono afirmando que “es necesario limpiar la suciedad que esta gente impone a Brasil”.

Para dicho combate se han dispuesto ya de 40 millones de euros, y se habla ya sobre la posibilidad de solicitar un préstamo a los Estados Unidos, siempre tan dispuestos a cooperar en cuestiones de seguridad nacional (sabrá Dios por qué).

Las autoridades brasileñas no harían mal en echar un vistazo al caso mexicano: lo contraproducente que ha demostrado ser el combate al narcotráfico en términos de vidas humanas y pérdidas económicas (¿qué es más importante?) antes de emprender una cruzada en contra de seres humanos que viven en condiciones de extrema pobreza, y que han encontrado en la delincuencia una forma de sobrevivir.

En Rio de Janeiro existen casi mil favelas, mismas que en su mayoría no cuentan ni siquiera con los servicios básicos: redes sanitarias, eléctricas, de teléfonos, de agua potable. Las tazas de analfabetismo dentro de las favelas son superiores al 20%. La mayoría de las casas están construidas con materiales de deshecho y piso de tierra. La línea de pobreza es un punto ya para los cerca de dos millones de brasileños que habitan estas zonas.

Y ahora de buenas a primeras Lula se propone limpiar las favelas. Y obviamente no se trata de limpiarlas otorgándoles una vivienda digna a cada familia. No se trata de limpiarlas ofreciendo mejores condiciones de vida, mejores escuelas, mejores servicios de salud, mejor sanidad.

No, se trata de “acabar con la delincuencia organizada”, aunque sea a punta de pistola.

Lula es presidente desde 2003 y hasta el año que viene. Sus políticas han sido caracterizadas por el más alto grado de pragmatismo: como líder de la única potencia emergente de Sudamérica, se ha permitido jugar para ambos bandos: coquetea tanto con Chávez como con Obama. Ha ofrecido su apoyo al Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra, mientras que en Brasil el 40% de las tierras pertenece al 2% de la población. Lo mismo se para en un Foro Social Mundial defendiendo las causas de los movimientos sociales que en las reuniones del G-20 para estrechar manos con los líderes del mundo.

Brasil en el 2007, al organizar los Juegos Panamericanos, aumento la represión policial en nombre de la higiene social. Rio de Janeiro fue elegida sede de los Juegos Olímpicos de 2016. La última vez que dichos juegos se celebraron en el continente latinoamericano, el gobierno del país sede tuvo a bien organizar una serie de represiones a diversos movimientos con tal de tener en paz a la nación para recibir a las delegaciones internacionales (con todo el dinero que estas representan). El año fue 1968. Y tal parece que la historia se repite.

sábado, 24 de octubre de 2009

Las oligarquías se premian si mismas


Ni modo el porro mayor, perdón el rector mayor, fue a recibir el premio que la monarquía española le da a las buenas causas, en esta ocasión a la UNAM. Pero ¿a quien le dan realmente el premio? A los estudiantes y profesores o a la burocracia universitaria corrupta, representada magnificamente por su jefe máximo y dueño de la Universidad Nacional. ¿Cual es el significado de este premio? ¿Servirá para que el gobierno federal y los ciudadanos empanizados respeten a la UNAM en lugar de estar siempre atacándola; o para que mejoren el presupuesto y las condiciones de la comunidad universitaria? No creo, es más bien para fortalecer a la burocracia universitaria y afianzarla en el poder dentro de la UNAM y de paso joder a todos los que afirmaron durante la huelga del 99 que la UNAM estaba acabada y que no cumplía con sus fines. Asi las cosas, todo el mundo se congratula por el premio pero nadie se pone a pensar a quien le sirve y para que. Los premios y reconocimientos no revelan sino ocultan la problemática de la UNAM. En lugar de darle premios habría que democratizar a la institución. Hay que acabar con el poder de la burocracia universitaria y la verdad, estos premios no ayudan para tal fin sino mas bien estorban. Pero bueno, les dejo la foto que publicó La Jornada en primera plana de hoy para que quede claro que es un premio de una oligarquía hacia otra: las dos viejas, calvas y claro, muy bien vestidas. Y los jóvenes estudiantes brillan por su ausencia.

viernes, 23 de octubre de 2009

La propiedad privada

"Lárguese de aquí señora. Le he advertido miles de veces que no le quiero ver por este rumbo. No tiene permiso ni del gobierno ni de los dueños de este negocio para colocar su mugre changarro frente a este intachable local. Esto es propiedad privada. Así que mas vale que respete.” Estas fueron las palabras del solícito gerente de una pizzería de la ciudad, que con todo su legítimo derecho (pues todo aquello que es legal es legítimo) expulsó a escobazos a una humilde señora que había instalado en los márgenes del mencionado establecimiento su puestecito de tortillas y nopales.

En otro caso similar, pero que felizmente fue captado por el lente de la prensa, un iracundo restaurantero de vasto prestigio en la ciudad, con escoba en mano, amenazó con apalear el negocio ambulante de una indefensa mujer. La señora –sin ánimo de importunar a nadie- había colocado sobre la pared del establecimiento un tablero donde se hallaban ciertas piezas artesanales en venta que había confeccionado ella misma. El problema era, según el irascible propietario, que aquel tablón alcanzaba a tapar una esquina del enorme ventanal del negocio. Sin dar oportunidad a la señora de defender su posición, el colérico hombre, desde el interior del restaurante, golpeó con ánimo desmedido aquel tablero hasta derribarlo y estropearle las piezas a la mujer. Al final de aquella penosa escena, el chef de renombre internacional se dio el lujo de lanzar una última advertencia: “Mas vale que no vuelvas a poner tus chingaderas aquí. A la próxima le llamo a la policía. Esta es mi propiedad [privada]. Aprende a respetar.”

En otra ocasión, en uno de esos callejones donde se dan cita todos los jóvenes “cool” de lunes a domingo por la noche, un joven indígena de humilde apariencia decidió acercarse a pedir una moneda a un grupo de muchachos “cool” que se encontraban sentados en la terraza de un conocido bar. Al ver que ninguno volteaba siquiera a verle, optó por dirigirse a una de las mesas que se hallaba al interior del establecimiento. Aún no llegaba a su destino cuando de pronto un señor vestido de amarillo, aparentemente al cuidado de los clientes “cool”, le tomó enérgicamente por el brazo, y a codazos y empellones le arrojó del lugar. Ninguno de los clientes se percató siquiera del incidente. No satisfecho con haberle expulsado abruptamente, el valeroso titán de la seguridad correteó al humilde hombre por todo el callejón lanzando, uno tras otro, epítetos tales como: “Necio cabrón,” “Jijo de la chingada”. Una vez que el desarrapado joven se hallaba a varios metros de distancia, el corpulento agresor pronunció –a modo de reprensión- las siguientes palabras: “A ver si ya entiendes que por aquí no puedes transitar. No entiendes pendejo que esto es propiedad privada.”

El artículo 1º constitucional establece lo siguiente: “Queda prohibida toda discriminación motivada por origen étnico o nacional, el género, la edad, las capacidades diferentes, la condición social, las condiciones de salud, la religión, las opiniones, las preferencias, el estado civil o cualquier otra que atente contra la dignidad humana y tenga por objeto anular o menoscabar los derechos y libertades de las personas.”

A mi entender, habría que añadirle a este último apartado lo siguiente: “Sólo en caso de que se atente contra la propiedad privada, atribución divina y suprema de unos cuantos, entonces, en tal escenario, toda discriminación motivada por las razones antes mencionadas, queda permitida, autorizada y asentida por esta inmaculada Constitución”.

Así, de este modo, dotamos de empirismo a la argumentación constitucional y legaloide.

Políticamente correcto

En esta ocasión debo confesarte, lectora amable, lector perspicaz, que he intentado comenzar algo muy serio pero las circunstancias actuales -ya saben ustedes: el calderón-gate, lo inhóspito del futuro, la falsedad y todas aquellas otras causas derivadas con la paranoia mundial de la crisis y la crisis y la crisis- vuelven evidente y burda en ocasiones a las causas mismas del problema y son sólo esos pequeños instantes los que podemos rescatar para nuestro deleite:

“Es ampliamente aceptado que la volatilidad macroeconómica, por la incertidumbre que genera, desalienta la inversión y consecuentemente el crecimiento. Los precios necesitan ser suficientemente estables para inducir una asignación eficiente de los recursos, para fomentar proyectos de inversión de largo plazo y para estimular el ahorro y la intermediación financiera”.

De repente uno se topa con joyas de la antaño famosa retórica: “A su vez, el desarrollo del sistema financiero, al permitir una canalización eficiente del ahorro a sus usos más productivos y un mejor manejo del riesgo, representa otro factor de impulso de gran importancia para el crecimiento”.

[…]

“Asimismo, recientemente se ha destacado la importancia de que los proveedores de insumos a través de redes tales como las de comunicaciones, servicios financieros y energía eléctrica, lo hagan de una forma competitiva. La naturaleza misma de este tipo de servicios, fundamentales para el proceso productivo de las empresas, provoca que, en ausencia de una regulación adecuada, surjan proveedores dominantes que ofrecen el servicio a precios más elevados y con una menor calidad. Estas distorsiones restan competitividad a las economías y, por lo tanto, afectan negativamente su potencial de crecimiento. Durante la Conferencia podremos escuchar las recomendaciones de expertos en este tema tan trascendente”.

Se refiere a la reunión que el pasado lunes y el pasado martes también tuvieron los chicagos-boys-mexicanos con los chicagos-boys-de-allá en las inmediaciones del banco central, según reportes dados a conocer en algunas secciones policíacas de varios periódicos en todo el país.

El reporte aún no se ha esclarecido. Extraoficialmente corren reportes por todos lados. Los diputados han estado tan desvelados que conocer las intenciones del gobernador (el treinta y tres del país, además de ser el único que no pasa por el escrupuloso y fundamental voto democrático) del banco central aún no está en sus apretadas agendas -comentan algunos reportes también extraoficiales.

Las palabras entre comillas corren a cuenta del gobernador del banco.

Tengamos fe y esperanza para que este problema llegue a oídos de quien puede ver a través de nuestros corazones y de nuestros pensamientos, para que amedrente moralmente -bajo los medios metafísicos y los fines mágico chamánicos que considere necesarios- a los presuntos funcionarios financieros.

Mientras tanto nosotros, lectora incansable, lector aguerrido, tratemos de ponernos serios.