jueves, 28 de octubre de 2010

Para dejar de escribir por escribir

Ya no sabe uno para donde voltear con tanto escándalo. El trabajo de escribir un artículo de opinión resulta complicado, no tanto por la exigencia misma de la escritura sino por la elección de un tema, habiendo tantos y de gran importancia. No hay a cual irle pues. Y lo peor es que todos esos problemas que ocupan los titulares de la prensa nacional no son más que el síntoma de una crisis mundial que apenas empieza, a pesar de lo que digan nuestros gobernantes. Entonces, para dejar de enfrentar el dilema existencial de los miércoles, voy a tratar de señalar en las siguientes colaboraciones las causas sistémicas que en mi humilde opinión generan los escándalos que a fuerza de ser cotidianos, ya no impresionan a nadie, aunqaue deberían.

En efecto, hemos llegado al extremo de leer noticias de masacres sin que se nos paren los pelos del susto, tomando un cafecito y alzando un poco la ceja –no mucho- para no parecer insensibles como el enano de Los Pinos (enano político claro) que sigue con la cantinela de no hay mas ruta que la nuestra, lo que en lenguaje popular se conoce como la ley de Herodes. No se trata de descubrir el hilo negro sino encuadrar los acontecimientos cotidianos en un marco más amplio, tanto en el tiempo como en el espacio. Esto significa comprender los hechos trascendiendo las limitaciones que imponen la coyuntura específica y la geografía nacional.

Para muchos estudiosos de la realidad social la solución a los problemas de un país determinado sólo puede partir de un análisis nacional y que la variable fundamental está definida por los límites geográficos, históricos, económicos, políticos y culturales de un país determinado. Asimismo, se afirma que los acontecimientos de hoy son tan novedosos y posmodernos que su explicación radica en el conocimiento de la realidad actual, dejando a la historia como la muñeca fea, abandonada en un rincón.

Por el contrario, considero que la realidad nacional es parte de un sistema de naciones que abarca al mundo en su totalidad y que lo que pasa en China tiene repercusiones importantes en México. Si una parte del sistema se modifica, se modificará el sistema en su conjunto. Además, los fenómenos del presente están íntimamente relacionados con el pasado y, por supuesto, con el futuro, evitando dar por sentado el inexorable avance del progreso, hoy llamado desarrollo. Lo anterior puede parecer una verdad de Perogrullo (la mano cerrada se vuelve puño) pero una lectura cuidadosa de buena parte de los estudios sociales contemporáneos la ignora olímpicamente -amparados en teorías que colocan la voluntad del individuos y sus percepciones como el único motor de la sociedad y del mercado, que para ellos es lo mismo.

La cosa no está fácil, incluso contando con el apoyo de una teoría, pero habrá que enfrentarlo para combatir el tedio de escribir por escribir, de opinar por opinar. Si a esto agregamos que el espacio periodístico impone formas y límites la cosa se complica aún más. Habrá que buscarle con calma y confiar en que el uso sistemático de la teoría permita afrontar el riesgo de romper con la inercia informativa, con la insistente agenda mediática que impone por su cuenta los temas que conviene tratar, siempre limitados a la coyuntura, a los límites de la geografía nacional y por supuesto a los intereses de los dueños de los medios. Con esto no quiero decir que la solución hay que buscarla fuera del país sino que, para definir un marco de acción y de pensamiento, es necesario considerar a México como parte de un sistema mundo, que cambia a lo largo del tiempo , permaneciendo sólo las contradicciones que lo han caracterizado a lo largo de los últimos cinco siglos. Son ésas contradicciones las que configuran la coyuntura, las que le dan vida a la terquedad de los hechos. No seré el primero que haga esto ni, espero, el último. A ver que sale.

miércoles, 27 de octubre de 2010

La gente de Ciudad Juárez batalla por sus espacios públicos

Diana Pastrana
Rebelión

El atardecer dibuja sombras multiformes sobre el asfalto del populoso barrio Del Safari, en el suroeste de la mexicana Ciudad Juárez. Son figuras de jóvenes que tocan percusiones, o de niños que bailan "break" o saltan con los pies pegados a una patineta. Hace dos meses, la escena se repetía cada tarde en el parque de la colonia (barrio) Hidalgo, en el centro de esta ciudad fronteriza con Estados Unidos, donde abundan las casas deshabitadas y donde este grupo itinerante, que busca volver a apropiarse de los espacios públicos, se dio a la tarea de limpiar y pintar algunos de los inmuebles vacíos.

"Casi todos en Juárez tenemos a alguien que ya perdimos y, frente a eso, lo único que nos queda es perder el miedo", dijo a IPS Susana Medina, una joven de 25 años que con el nombre de Oveja Negra integra el cuarteto de hip hop Batallones Femeninos y el colectivo urbano Zyrko Nómada de Kombate.

En abril, en un encuentro sobre adicciones juveniles, Medina encaró a Margarita Zavala, esposa del conservador presidente Felipe Calderón. "Nos sentimos abandonados. Veo morir a mis amigos, a mis hermanos y dicen que son balas pérdidas. Y después nos acusan de pandilleros", reprochó.

"Para ellos (los políticos) Juárez es la ciudad de los negocios, no una comunidad donde habitan seres humanos, siempre nos han visto como mercancía y no hay una apuesta por la gente", reflexionó ahora.

Para seguir la nota completa da click al siguente enlace:

Ritos y ceremonias

"Hay un hombre que ha dejado de ser indefenso
y falible.
Ahora es el rey. No se parece a los mortales. La
adulación
edificó en su interior una estatua
y él se siente como ella.
De mármol es su carne
y las palabras salen de su boca
ya fijadas en bronce.
En lugar de vivir,
escribe con sus actos su biografía.
El cortesano
le dice en voz muy alta o en susurros: "Señor,
eres el sabio, el justo, el infalible, el más fuerte.
Y cuanto haces lo bendice tu pueblo.
Tú jamás te equivocas, y si no aciertas
aplaudiremos tus errores.
No escucharás
la ira de la turba ni el rezongo amarillo
de la impotencia y de la envidia. Permítenos
gozar el resplandor de tu corona.
Que nos envuelva tu manto
en el poder que es como el fuego sagrado.
No pienses
que muchos sufren por tus decisiones.
¿Acaso has meditado
en los animales que dan
su carne a tu banquete
o en los árboles
que fueron destruidos para hacer el papel
en que se estampan tus decretos?

"Mañana serás polvo y error. Sobre ti
descenderá el granizo de las condenas,
la flecha incendiaria
de las ballestas enemigas.
Pero no importa: eres el rey,
tuviste, tienes
lo que cien mil disputan y uno solo conquista.
En ti adquiere hueso y carne el poder.
Disfrútalo
porque sin él no serías nada.
No serás nada
cuando el poder, que también es prestado
y no se comparte,
salga de ti,
encarne en otro y de nuevo
seas como yo,
el indenfenso, el falible,
el cordero entre zarzas que mira el trono
y ve cernirse contra él y su pueblo
la eterna sombra indestructible del buitre."

José Emilio Pacheco,
Miro la tierra

martes, 26 de octubre de 2010

Cideci y la resistencia indígena

Luis Hernández Navarro

Llegaron altaneros y con amenazas a bordo de un vehículo con el logotipo de la Comisión Federal de Electricidad (CFE). Se presentaron a las afueras del Centro Indígena de Capacitación Integral Fray Bartolomé de Las Casas AC-Universidad de la Tierra Chiapas (Cideci-Unitierra Chiapas) para entregar un documento judicial. Eran dos hombres y una mujer. Uno mostró una credencial que lo acreditaba como miembro del personal del juzgado federal cuarto de distrito de Tuxtla. Dijo que iban a entregar un requerimiento porque el centro educativo tiene un adeudo de mucho dinero con la paraestatal.

Un día más tarde, dos camionetas más de la empresa de clase mundial volvieron a llegar a la institución pedagógica. Sus integrantes exigieron agresivamente entrar en las instalaciones para hacer la lectura de los medidores.

El hecho puede parecer insignificante, apenas un incidente más de los muchos que hay cotidianamente en el país, y más aún en Chiapas, entre usuarios de la red eléctrica y la CFE. No lo es, sin embargo, por dos razones centrales. Primero, porque Cideci-Uniterra tiene tiempo de no estar conectada a la red eléctrica. Ellos mismos generan en sus instalaciones la electricidad que consumen. Segundo, porque el centro educativo es uno de los baluartes de la resistencia indígena en Chiapas, uno de los espacios en los que la sociedad civil internacional se ha encontrado en diversos momentos con los zapatistas.

Cideci-Unitierra Chiapas es tanto una institución educativa ejemplar como un terreno de reconstitución indígena privilegiado. Es una comunidad de comunidades indias, un espacio abierto para compartir saberes, aprendizajes y estudios, adonde acuden jóvenes, mujeres y hombres de diferentes comunidades indígenas. Nació en 1989, bajo el auspicio de don Samuel Ruiz, obispo de San Cristóbal.

Sus instalaciones en el municipio de San Juan Chamula parecen de otro mundo. Salones de clase, bibliotecas, talleres, auditorios, granjas, plantas eléctricas, dormitorios, cocina y cafetería semejan una misión. En su interior reinan un orden y un aseo poco frecuentes en los proyectos de promoción popular. La sencillez y la elegancia de su arquitectura le dan al centro una dignidad impresionante.

El Cideci ha instaurado convenios académicos con la Universidad de Santo Tomás, en Bogotá, Colombia. Funciona como centro universitario de educación abierta y a distancia para jóvenes indígenas que tienen cumplimentada su educación media superior, aunque está abierto para todos aquellos adultos que quieran iniciar o completar sus estudios universitarios o que quieran tener otra carrera. Es un espacio de educación intercultural no formal.

Los principios pedagógicos que orientan su quehacer son: aprender a hacer, aprender a aprender y, finalmente –el que consideran es la parte profunda formativa, la consideración del otro en su integralidad–, aprender a ser más.

El director del proyecto es el doctor Raymundo Sánchez Barraza, quien desempeñó un papel central en la hoy disuelta Comisión Nacional de Intermediación. Quienes lo han tratado reconocen en él una inteligencia privilegiada y su compromiso cabal con la causa indígena. Conocedor profundo del mundo de los pueblos originarios, su formación está atravesada –entre otras– por tres grandes influencias: Ivan Illich, Raimón Panikar e Immanuel Wallerstein. Tan importante es este autor que la institución ha constituido como uno de los componentes de su sistema el Centro de Estudio, Información y Documentación Immanuel Wallerstein.

Entrevistado por Nic Paget-Clarcke (inmotionmagazine.com/global/rsb_int_esp.html), el doctor Sánchez Barraza explicaba así una clave medular del proyecto que dirige: Dijimos, ¿qué es lo que permitió a algunos pueblos sobrevivir? Y empezamos a ver algunas experiencias del siglo XVI aquí en nuestro país y en otros lugares de América Latina que permitieron a los pueblos sobrevivir y resistir, manteniendo su identidad. [...] Vimos la experiencia de Vasco de Quiroga con los hospitales de la Santa Fe en los pueblos en torno al lago del Pátzcuaro, inspirado el mismo Vasco de Quiroga en la utopía de Tomás Moro. Y luego vimos las reducciones de los jesuitas en el Paraguay, en el sur de Brasil, en el norte de Argentina, en Bolivia. Cómo estas iniciativas desde occidente mismo, en esa vena utópica, permitieron a estos pueblos en cierto modo resistir, mantenerse, no perder el fulcro de una referencia identitaria básica. Dijimos, ahí tenemos algo que aprender y ese concepto que aprendimos ahí fue el de resistir y sobrevivir.

El recientemente fallecido Bolívar Echeverría explicaba la rebelión de los indios en Chiapas que se destapó en 1994 como parte de la no consumación de la conquista a los pueblos indígenas. Según el filósofo, el levantamiento puso en evidencia una situación histórica que es aún nuestro presente, en la que se vive un proceso tanto de conquista interrumpida como de mestizaje interrumpido. Para él, los estados burgueses y las repúblicas liberales de toda América Latina continúan la línea histórica de la corona española. “La tarea de estos nuevos estados –dijo– sigue siendo la misma: destruir las formas de vida indígenas.”

Es en este contexto que la agresión a Cideci (y a las comunidades en lucha en Chiapas) adquiere pleno sentido. No se trata de una provocación aislada de la empresa de clase mundial, sino de otra cosa mucho más grave: un eslabón más en la ofensiva que busca desgastar la resistencia indígena en uno de sus enclaves más notables.

http://www.jornada.unam.mx/2010/10/26/index.php?section=opinion&article=019a1pol

domingo, 24 de octubre de 2010

Bizarrismo Mágico IV: diálogos con el poder


Ha tenido lugar algo inédito e imprevisto. En un lapsus de descuido e insensatez, el Gobierno, cual presa fácil, mordió el anzuelo que maliciosamente le tendió el abyecto núcleo bizarrista-sedicioso-nini-terrorista, Bola de Oro (presuntamente infiltrado en ciertas corporaciones gubernamentales neurálgicas), implicándose inútil e inocentemente en una violenta confrontación verbal sin precedentes.

La última vez que se tuvo noticia de esta deleznable pandilla, saboteadora de las instituciones y la democracia, fue en agosto del año en curso, cuando cierta célula de la agrupación aludida, desplegó una serie de comunicados hostiles e inescrupulosos que hábil y eficazmente replicó la Presidencia de la República.

El brío nacional que reina en el país, hacía imaginar que la discordia había cesado. No obstante, acaso por error de cálculo e impericia política, el Gobierno vióse envuelto repentina e inexplicablemente en un nuevo choque dialéctico con el enemigo público número uno de la Nación: ¡los bizarristas!

A pesar de la excesiva discreción oficial que envuelve a este delicado asunto, cierto sector de la prensa logró extraer de los archivos confidenciales del Estado la transcripción de una conversación clandestina que sostuvo el Presidente Felipe Calderón y algunos de sus más íntimos allegados con un engendro bizarrista cuya identidad se desconoce:

Bizarrista-No-Identificado (B.N.I): –Sr. Presidente del empleo, ¿No le parece una paradoja insultante que, en lo que va de su administración, la cifra de desempleados ha crecido de 1 millón 601 mil a 2 millones 555 mil?

Presidente del empleo: –“Estamos trabajando para que nuestro país cuente con empresas sólidas que encuentren aquí las mejores condiciones para producir, para crecer, para reinventir y para competir en el mundo con quien se les ponga enfrente. Por supuesto, todo eso nos permite crear más empleos.”

B.N.I.: –Me parece que su respuesta es evasiva como todo cuanto usted expresa públicamente. Sólo habla de los beneficios potenciales del capital, ¿y el trabajo de los mexicanos donde queda? Haré caso omiso de sus peregrinas consignas macroeconómicas.

Javier Lozano: –“¡Felipe Calderón sigue siendo el ‘presidente del empleo’!”

B.N.I.: –Ajá... (Mutismo)… En otro asunto, ¿qué me dice de las 30 mil muertes que ha causado su apócrifa guerra contra el narcotráfico?

Procurador General: –“Aunque no parezca, vamos ganando todos los mexicanos y vamos a ganar”.

Presidente del empleo: – “¡Vamos ganando la guerra contra el narco!”

B.N.I.: –Mmm... Bueno… Pasando a otro tema, ¿cuál es la lógica subyacente a la actual cacería de fumadores?

Secretario de Salud: – “El impuesto al tabaco salvará 60 mil vidas”.

B.N.I: –A ver si entiendo: lo que usted sostiene es que al encarecer el producto se combate el problema de orden sanitario. De esto deduzco que el siguiente paso en el mejoramiento de la salud pública será el aumento general al precio de los productos alimentarios en función de erradicar la obesidad. ¿O me equivoco?

Presidente del empleo: –“No, para combatir el problema sanitario de la obesidad yo recomiendo... por ejemplo bailar, además a los mexicanos nos gusta mucho y la verdad pues una buena cumbia, ahí también media hora al día, en fin, el baile que ustedes quieran, pues también es bueno para hacer ejercicio"

B.N.I.: ¿Acaso me está tomando el pelo, Sr. Presidente del empleo? Quiero imaginar que se trata de un chiste de mal gusto.

Vicente Fox: –“Claro que hay que bromear y reírse de uno mismo, gran filosofía de Patch Adams”.

B.N.I.: –...

sábado, 23 de octubre de 2010

Imposibilidad de financiar las pensiones

Iohannes Maurus

"und nur bei Karl Marx und Lenin stand,

wie wir Arbeiter eine Zukunft haben."

(y sólo -en las obras de- Karl Marx y Lenin se decía

que nosotros los obreros tenemos un futuro)

Hans Eisler/Brecht


1.

El capitalismo nunca se ha presentado a sí mismo como un régimen socioeconómico más entre los que ha conocido la humanidad, sino como la forma natural en que las sociedades humanas deben organizarse. Parece contradictorio afirmar a la vez que este tipo de organización es natural y que, por otra parte, se presenta como un imperativo que hay que cumplir. Ello responde al hecho de que para los grandes economistas y pensadores liberales, la naturaleza humana no llega a reconocer esa organización óptima y natural debido a la ignorancia y la superstición. Una vez disipadas las brumas que nos impiden reconocer esta norma que coincide con nuestra verdadera realidad, esta finalidad moral y política que es a la vez naturaleza, puede desplegarse todo su potencial productivo. Antes de que el capitalismo se impusiera existía más bien como imperativo, ahora que es la forma socioeconómica dominante, se presenta como realidad, e incluso como necesidad natural. Esto no impide que esta realidad natural nunca esté, según sus ideólogos, completamente realizada: si existen, por ejemplo crisis, es porque todavía no hemos llegado a hacer coincidir el sistema realmente existente con su esencia natural. Así, la solución liberal de toda crisis será una mayor dosis de liberalización. Como explicaba Althusser en los años 60 y como podemos constatarlo a diario, las dos almas del capitalismo y de la ideología burguesa en general son la necesidad natural y la libertad moral, la economía y la ideología jurídico moral.

La necesidad natural de la economía, por mucho que el neoliberalismo tenga que considerar esa naturaleza como una construcción que requiere constante vigilancia e intervención, es lo que la supuesta "ciencia económica" pretende enseñarnos a reconocer. Se trata de mostrar cómo a través del libre juego de las libertades y de los deseos individuales en el espacio de los intercambios de mercancías denominado "mercado", se termina constituyendo un orden que se rige por leyes necesarias. De hecho, la libertad en el mercado termina siendo la libertad del propio mercado y esta última, un marco que se impone imperativamente a sus actores. Las leyes del mercado, como leyes "naturales" pueden determinar lo que es posible y lo que es imposible. En función de ellas, se nos dice hoy, es imposible mantener el régimen de pensiones existente en Europa occidental, así como los servicios y prestaciones sociales que se habían ido consolidando a lo largo de los últimos sesenta años en esta zona del mundo. Lo que era real hasta hoy se ha vuelto imposible debido a las leyes del mercado. Por consiguiente, como afirman las patronales y gobiernos: "habrá que trabajar más para ganar menos". Esta idea de las limitaciones objetivas del mercado que hacen imposible mantener las conquistas sociales, se nos presenta como algo nuevo, como una desagradable sorpresa con la que se han encontrado los "científicos y expertos económicos" haciendo sus cálculos y viendo que no salen las cuentas de las pensiones y del gasto social. Sin embargo, esta novedad es tan vieja como el propio capitalismo.

2.

Las primeras luchas obreras por la jornada de trabajo se encontraron en el siglo XIX con el mismo razonamiento "científico" que hoy vemos utilizar a los economistas. Basta reabrir -o abrir, porque no se ha leido nunca demasiado- las páginas del Capital de Marx para descubrir los términos en que respondían los economistas a la reivindicación obrera de las 10 horas. La reducción de la jornada laboral de 11 a 10 horas sería, según el prestigioso economista Nassau William Senior matemáticamente imposible, pues el beneficio empresarial se produciría sólo en esa última hora de trabajo que el obrero ya no va a prestar: " si las horas de trabajo se redujeran en una hora por día [...] se destruiría la ganancia neta ; si se redujeran en una hora y media, también se destruiría la ganancia bruta" . No vale la pena entrar en el detalle de las afirmaciones de Senior ni de la crítica o más bien el rapapolvo teórico de Marx. Baste recordar que el beneficio del capitalista se produce durante toda la jornada de trabajo y que si ésta disminuye, el beneficio no desaparece, sino que se reduce en la misma proporción que los costes de producción, algunos de los cuales disminuyen efectivamente al trabajarse una hora menos. La ironía de Marx no perdona ni a Senior ni a los suyos:

" Por otra parte el corazón humano tiene sus enigmas, sobre todo cuando el hombre lo lleva en el bolso; seríais unos desatinados pesimistas si temierais que al reducirse la jornada laboral de 11 1/2 a 10 1/2 horas se perdería toda vuestra ganancia neta. Ni por asomo. Si presuponemos que todas las demás circunstancias se mantienen invariadas, el plustrabajo disminuirá de 5 3/4 horas a 4 3/4 horas, lo que implica siempre una nada despreciable tasa de plusvalor, a saber, 82 14/23 %. Pero la fatal " última hora ", acerca de la cual habéis fabulado más que los quiliastas en torno al fin del mundo, es "all bosh" [pura palabrería]. Su pérdida no os costará la " ganancia neta ", ni su " pureza de alma " a los niños de uno y otro sexo a los que utilizáis Un índice que caracteriza notablemente el estado actual de la llamada " ciencia " económica es que ni el propio Senior quien más adelante, digámoslo en su honor, abogó resueltamente por la legislación fabril ni sus impugnadores iniciales y posteriores supieron explicar las falsas conclusiones del "descubrimiento original". Se remitieron a la experiencia real. El why [el porqué] y el wherefore [motivo] quedaron en el misterio."

Hoy los émulos de Senior siguen en esta misma ignorancia y pretenden demostrarnos que los salarios son excesivos y la productividad del trabajo es insuficiente. Baste leer cómo refiere el diario ABC una reciente intervención del presidente de la patronal española, CEOE, Gerardo Díaz Ferrán:

"No hace un mes que el Gobierno aprobó una reforma laboral que abarata y facilita el despido y reaparece el presidente de la patronal para echar más leña al fuego al decir que, para salir de la crisis económica, los trabajadores deben «trabajar más y, desgraciadamente, ganar menos. Es muy duro decirlo, pero es la verdad».

Tras participar en un acto organizado por los jóvenes empresarios de Ceaje, Díaz Ferrán insistió ayer en que no se puede trabajar como se hace actualmente. Según argumentó, al principio de la democracia se trabajaban 48 horas semanales, que han pasado a ser 40 oficiales pero, en realidad, sólo son efectivas 38. Así, «es imposible estar trabajando 38 horas y pensar que se va a salir de la crisis»."

De nuevo nos encontramos, en pleno siglo XXI, con las lamentaciones de los patronos a los que quitan horas de preciado trabajo, sin mencionar ni de pasada los enormes aumentos de la productividad y la casi congelación de los salarios reales que se han producido desde la llegada de la "democracia" . Se ve que la ideología espontánea de los patronos es tozuda y que no pueden con ella ni los siglos ni las críticas teóricas.

3.

Por otra parte, argumentos del mismo jaez se aplican al sistema de pensiones , afirmando doctamente que la evolución demográfica de los países europeos provoca una reducción neta del número de activos capaces de financiar las pensiones de sus mayores. Por ese motivo, estos últimos tendrán que trabajar hasta una edad más avanzada y cobrar pensiones menos importantes. Como afirma en otro lugar el inagotable Díaz Ferrán: "Subir la jubilación a los 67 años me parece razonable y una tendencia de llegar a los 70 también me parece razonable con el tiempo. Hay que hacer un plan sensato. Claro que habrá que llegar a los 70, pero a lo mejor dentro de cinco años, de siete o de diez. A lo mejor ahora son 67, luego 68 y después 70, eso es lo lógico"

Ciertamente, la pensión no es directamente lo mismo que el salario, pero sí tiene que ver con él de manera muy directa. De lo que se trata en ambos casos es de nuestro tiempo de vida, por un lado, del tiempo dedicado a la reproducción ampliada del capital y a la producción de beneficio neto, y por otro, del tiempo dedicado a todo lo demás es decir a existir sin depender de un patrón. En las polémicas decimonónicas sobre la jornada laboral, se trataba de la repartición diaria de esos tiempos, en el actual conflicto social sobre las pensiones, de su repartición a lo largo de toda la vida. El juego de la explotación capitalista, por mucho que lo intenten disimular hablándonos de las consecuencias felices sobre la actividad económica del beneficio empresarial o incluso del consumo suntuario de los más ricos, es un juego de suma cero. En un juego de suma cero no puede haber dos ganadores: en el mercado, a diferencia de la cooperación, uno pierde para que otro gane. O se reduce el tiempo de trabajo y de vida laboral y se financian unas pensiones dignas, o se reducen los impuestos de los ricos y las contribuciones patronales. O salario, directo, indirecto o social, o beneficio empresarial o lucro financiero. Aquí no valen hipocresías morales ni ideologías jurídicas. Como afirma Marx en otro lugar del Capital:

"Dejando a un lado límites sumamente elásticos, como vemos, de la naturaleza del intercambio mercantil no se desprende limite alguno de la jornada laboral, y por tanto limite alguno del plustrabajo. El capitalista, cuando procura prolongar lo más posible la jornada laboral y convertir, si puede, una jornada laboral en dos, reafirma su derecho en cuanto comprador. Por otra parte, la naturaleza específica de la mercancía vendida trae aparejado un límite al consumo que de la misma hace el comprador, y el obrero reafirma su derecho como vendedor cuando procura reducir la jornada laboral a determinada magnitud normal. Tiene lugar aquí, pues, una antinomia : derecho contra derecho, signados ambos de manera uniforme por la ley del intercambio mercantil. Entre derechos iguales decide la fuerza . Y de esta suerte, en la historia de la producción capitalista la reglamentación de la jornada laboral se presenta como lucha en torno a los límites de dicha jornada , una lucha entre el capitalista colectivo, esto es, la clase de los capitalistas , y el obrero colectivo, o sea la clase obrera ."

Hoy, además, las palabras de Díaz Ferrán son la expresión de una utopía que debe calificarse de reaccionaria, la de la "recuperación del pleno empleo". Lo único que puede proponer el capitalismo español o europeo en general como pleno empleo es la generalización del empleo precario. Precisamente las condiciones de productividad que han alcanzado nuestras sociedades hacen redundante una enorme cantidad de tiempo de trabajo, incluso en términos rigurosamente capitalistas. Sin contar con la redundancia "cualitativa" del tiempo de trabajo dedicado a producciones inútiles (la mayor parte del sector del automóvil) o nocivas (armamento) y el hecho de que, si no nos encaminamos rápidamente por la senda de un decrecimiento racional, nuestra propia existencia en el planeta peligra gravemente. Ante esta situación, no tiene sentido exigir más empleo, sino menos tiempo de trabajo diario y a lo largo de la vida y un ingreso garantizado para todos. La pensión de los precarios hoy ya mayoritarios y el subsidio de los desempleados, cada vez más numerosos, sólo puede tener hoy una forma viable: la de un salario social. Ahora bien, la pensión de los precarios, se obtiene mediante una nueva modalidad de huelga, la huelga de los parados, huelga que no para una producción ni una fábrica u oficina concreta, sino que bloquea a escala de todo un territorio -como estamos viendo hoy en Francia- los flujos de energía, de mercancías y de personas convertidas en mercancía. Cuando el capitalismo ocupa todo el tiempo de vida, la resistencia debe y puede ocupar todos los tiempos y todos los espacios.

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=115356

jueves, 21 de octubre de 2010

La Ley de Ingresos 2011 y el post-presidencialismo en México

La reciente aprobación de la Ley de Ingresos 2011 por parte del Congreso mexicano confirma una vez más que la política económica no variará mucho para el próximo año. El tema que llamó más la atención de la opinión pública fue la supuesta intención de la bancada priísta de reducir el IVA al 15% para apoyar la recuperación de la economía familiar. Para nadie fue una sorpresa que el PRI reculara y todo quedara como igual al imponerse el poder de los gobernadores sobre su dirigencia nacional.

Sobra decir que la reducción de un punto porcentual no iba a tener un impacto significativo en las finanzas de los consumidores pero probablemente hubiera difundido la imagen de un PRI preocupado por mejorar las condiciones económicas de las y los mexicanos. Sin embargo, el sainete, que provocó incluso protestas por parte de varios diputados prisitas, no puede ocultar el hecho de que la política fiscal del gobierno de Calderón se basa en los impuestos al consumo, evitando tasar de manera eficaz las grandes ganancias de las empresas nacionales y extranjeras.

El caso del aumento a los cigarrillos confirma lo anterior, aunque se le disfraza con el ropaje de una política de salud pública. Ahora resulta que los nuestros gobernantes les preocupa la salud de la ciudadanía, sobre todo de los jóvenes, pero no hicieron nada para evitar que la comida chatarra se siga vendiendo en las escuelas de todo el país. Por su parte las empresas tabacaleras se defienden argumentando que son las que más impuestos pagan olvidando que en realidad los que pagan los impuestos son los consumidores.

Por otro lado, el sometimiento de la bancada priísta a los gobernadores, que son quienes los ponen en la silla, así como la impotencia de la dirigencia del PRI a definir posturas claras en el trabajo legislativo demuestra que en esta época post-presidencialista los gobernadores son dueños de sus estados y de sus representantes, con todas las consecuencias del caso.

Con una interpretación perversa del federalismo, los gobernadores se creen dueños de sus estados –recordemos a Fidel Herrera jactándose de que tenía al estado de Veracruz en la mano- y definen sus políticas en función de sus objetivos personales y no de la república en su conjunto. El debilitamiento del presidencialismo provocó el derramamiento del poder político del centro a los estados. El crecimiento de las transferencias de recursos federales a los estados de la república y el aumento del margen de maniobra político de los gobernadores parece ser la marca distintiva del post-presidencialismo, pero no por ello podemos echar las campanas al vuelo pues para lo único que ha servido es para que crezca la deuda pública de Veracruz, por ejemplo, que llegó, según datos de la secretaría de Hacienda, a los 8 mil millones de dólares.

Por lo tanto, la ley de Ingresos de 2011 confirma la tendencia a que la política fiscal siga afectando a los que menos tienen, manteniendo privilegios y omisiones en la recaudación. Parece que lo que se persigue no es mejorar el consumo interno y las economías de las familias mexicana sino privilegiar la desigualdad y aumentar el poder de las oligarquías locales y sus empleados, los gobernantes.