sábado, 8 de septiembre de 2012

Pumas UNAM: sucursal de Televisa


Siempre he creído que en materia de fútbol, tratándose de un fenómeno social-deportivo sin parangón en las sociedades modernas, la afición debería desempeñar un papel más activo en las decisiones que conciernen al club de los amores, algo así como un poder de veto frente a las determinaciones que se acuerdan en lo oscurito de los consejos administrativos. Si este fuere el caso, podríamos presumir que el señor Mario Carrillo Zamudio nunca habría tomado las riendas del más grande club en la historia del Fútbol Mexicano: los Pumas. (Puedo escuchar las objeciones de cementeros, chivas y azulcremas).

Tristemente, la realidad de nuestro país reduce tal aspiración –el involucramiento de la afición en el fútbol– a condición de quimera. Los equipos de nuestro degradado balompié se administran como cualquier otra empresa: a saber, con el ánimo de lucro por delante. Hasta el Club Universidad, una institución cuya propiedad alguna vez fuera exclusividad de la máxima casa de estudios, y cuya prioridad era la formación de deportistas de alto rendimiento con cimientos ético-académicos, renunció paulatinamente a su misión original en provecho de la rentabilidad empresarial, la gloria deportiva saldada a billetazos, la mercadotecnia como leitmotiv e insignia de la institución. Pumas se ha distanciado sensiblemente de los propósitos primigenios de la institución, en especial en las últimas dos décadas. 

A mediados de los 90’s, el grupo Televisa compra los derechos de transmisión de Pumas. En 1999, Ticketmaster se estrena como proveedor oficial de servicios de boletaje. Se sabe que la actual mascota del equipo, Goyo, fue creada este año gracias al patrocinio de la subsidiaria de Citibank, Banamex. El logo de la banca desnacionalizada figura en el dorsal del uniforme universitario desde entonces. A partir de 2002, Pepsi se suma al mosaico de patrocinadores. También Telcel inicia su participación en el club, presumiendo el oprobioso eslogan “Telcel también es territorio Puma”. 

Para 2004 ya se advertía una presencia más vigorosa de figuras públicas otrora ajenas al Club Universidad. Con Arturo Elías Ayub –yerno del empresario Carlos Slim– a la cabeza del Patronato, el entorno en el campamento de Pumas acusó cambios significativos. En ese año de bicampeonato con Hugo Sánchez, las cámaras de Televisa apuntaban insistentemente hacia el palco de C.U., donde a menudo deambulaban el impresentable Joaquín López Dóriga y el magnate Carlos Slim, siempre cortejados por el actual director de la Fundación Telmex, Elías Ayub. 

En 2012, tras la súbita salida de Víctor Mahub y Mario Trejo, la directiva del club inicia una agitada renovación administrativa con visos de purga. El nuevo Patronato estaría encabezado por José Narro, Jorge Borja Navarrete, Alonso Quintana, director general de la constructora ICA (en la que Carlos Slim tiene un porcentaje mayúsculo de acciones), Andrés Conesa, director de Aeroméxico (cuyo dueño es Banamex), Paola Rojas, cónyuge de Luis Roberto Alves ‘Zague’ (ex presidente deportivo de América) y el propio Carlos Slim. Y la cereza del pastel, la vicepresidencia deportiva recaería en Alberto García Aspe, ex comentarista de Televisa y cuñado del director deportivo del América, Ricardo Peláez. 

Una vez tomado por asalto el campamento Puma, sólo faltaba una pieza –la dirección técnica– para consumar esta truculenta historia de usurpación (¿u ocupación americanista?). Esta pieza se llama Mario Carrillo Zamudio, alias “Capello”, el mismo que hiciera campeón al América en 2005 con base en fórmulas chamánico-esotéricas prescritas por una bruja anónima. Tuvieron que transcurrir 41 años para que un técnico formado en las filas azulcremas, o bien, identificado con el gallinero, volviera a ocupar el banquillo de Universidad (el español Ángel Papadópulos, en la temporada 70-71, fue el último). Cabe agregar que hace no mucho tiempo atrás, se puso en marcha una campaña vía redes sociales para exigir la salida de Mario Carrillo de la cadena deportiva ESPN, arguyendo que el “Capello chamánico” exhibía en cada intervención una indecorosa incapacidad para articular correctamente, sumado a un desconocimiento alarmante respecto a los conceptos y nociones básicos de fútbol (raro para un “estudioso del fútbol”). Curiosamente, los principales promotores de esta noble cruzada anti-Carrillo eran de estirpe Puma. Nunca imaginaron que la salida del “Capello” de ESPN acarrearía su llegada a la dirección técnica de Universidad. (¿Acaso fue adrede el improperio?). 

Javier Jiménez Espirú, fundador del patronato, describe su sentir por el equipo auriazul: “El Club Universidad, por sus valores humanos, éticos y morales, debe ser el paradigma de un equipo de fútbol mexicano”. 

Lejos de aquel canon idílico, hoy Pumas es un ejemplo de envilecimiento. Los poderes fácticos más retrógrados administran al Club Universidad Nacional; los mismos que a base de dinero y corruptelas dirigen a capricho la política del país. Lo inimaginable ya ocurrió: Pumas y América pertenecen a la misma casa. El Club Universidad no es más el Club Universidad: Pumas UNAM es la nueva sucursal de Televisa. 

Invito a la afición de Pumas a no asistir al próximo encuentro en C.U., a dejar las gradas vacías en señal de desaprobación por los intereses inconfesables que actualmente intervienen en el club, exhortando especialmente a las porras oficiales. Nunca en el Fútbol Mexicano ha existido una protesta de esta magnitud. Universidad debe poner el ejemplo. 

Por mi raza hablará el espíritu… Puma.

4 comentarios:

  1. Te falto mencionar que el origen del club afectaba las finanzas de la Universidad ( Cabinho ganaba mas que Moshinski), por eso se formo el patronato, encabezado por gente de ICA ( Quintana y Aguilar Alvarez malevolos directivos en tu logica), la organizacion original del club pertencecia a puros burguesitos, no se si recuerdes que en aquella epoca en la universidad se cobraban cuotas y muchos estudiantes de la clase trabajadora se partian la madre por pagar la colegiatura. Aforunadamente este panfleto que tienen por blog tiene un reducido o nulo espectro de lectores, verborrea y lugares comunes, desinformacion y enfoques subjetivos, critica sin razon y descalificaciones a la ligera.

    Lamentable....

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  2. Un puma razonable, subjetivo, criticón, con o sin razón.10 de septiembre de 2012, 8:36

    Lamentable... no tener argumentos y descalificar (supongo que tú si tiene derecho a descalificar)sin el menor respeto por el orden de las ideas. ¿De que época hablas miramont? de los años sesenta, cuando cobraban cuotas en la unam? Lo que aqui se menciona es que una institución pública está condicionada por una privada y sus intereses, lo que no resulta ya una novedad. Parece que eso no te quedó claro miramont y no creo que sea por el enfoque subjetivo (¿habrá otros tipos de enfoques?), crítica sin razón (¿y quien dice cual es la crítica con razón? ¿tu o tus patrones?) sino por tu supina ignorancia y tu sometimiento a los dueños de dinero. Un puma razonable, subjetivo, criticón, con o sin razón.

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  3. QUE MOLESTO ES QUE EL FONDO DE LAS PÁGINAS SEA NEGRO!!!

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