martes, 27 de marzo de 2012

Paréntesis

La sabiduría y la necedad son tan viejas como el hombre. En palabras de Schopenhauer, el gran pesimista, "los sabios de todos los tiempos han dicho siempre lo mismo y los necios han dicho y hecho siempre lo mismo, y esto siempre será así". Por eso, tenemos que, desde la antigüedad, la ambición ha sido censurada con severidad por los menos y practicada con asiduidad por los más. Ptahhotep, sabio egipcio del año 2,400 antes de la Era Común cuyo nombre casi ha desaparecido de la historia, nos habla en sus Instrucciones sobre este flagelo del género humano:

"Guárdate sobre todo del vicio de la ambición, porque ésta es una enfermedad terrible que no tiene cura".

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