jueves, 8 de marzo de 2012

Mexicana de Aviación: el extraño caso de un harakiri

A 18 meses del cese de operaciones de Mexicana, la tercer aerolínea más antigua de todo el mundo aún se debate entre la extinción definitiva o el rescate en condiciones adversas. Como ocurre generalmente con los casos de gran resonancia nacional, la prensa ha tratado este asunto con su habitual parcialidad, desviando la atención de los pormenores cruciales, y concentrándose en el leviatán predilecto del México pos-salinista: los sindicatos. Más de una vez se ha responsabilizado al sindicato por el quiebre de la aerolínea. Y simultáneamente se ha omitido cualquier dato que urgiera a conclusiones distintas. Por ejemplo, que la súbita suspensión de operaciones pudiera responder a una maquinación gubernamental para beneficiar a las empresas competidoras, a saber: Aeroméxico, Volaris, Interjet, quienes a partir de agosto de 2010 se apoderaron de los slots aeroportuarios y rutas que otrora cubría Mexicana. Frente al posible rescate de la única aerolínea doméstica de talla internacional, los propietarios de las aerolíneas “usurpadoras” risiblemente acusan falta de criterio empresarial en el salvamento de Mexicana.Y el gobierno federal extrañamente secunda.

Véase la siguiente secuencia que apunta en la dirección de un complot.

2005. El gobierno de Vicente Fox desnacionaliza Mexicana, y traspasa la aerolínea a precio de tianguis –165 millones de dólares– a Grupo Posadas, cuyo decano era Gastón Azcárraga, primo de Emilio Azcárraga Jean. En lo que parece un record guinness en la ruina financiera de una empresa, la conducción de Grupo Posadas supuso una suerte de harakiri empresarial, al acumular una deuda de 900 millones de dólares (repartida entre mil 300 acreedores) en un margen de cinco años. (¿Cómo se explica que una empresa altamente rentable, con 90 años de antigüedad, ¡libre de pasivos antes de la desnacionalización!, con una flota moderna –en 2004, antes de malbaratarla, adquiere aeronaves Airbus A318–, con personal aeronáutico hipercalificado, se hundiera en un plazo insólito de cinco años?).

2006. Un año después, Fox inaugura Volaris en la ciudad de Toluca. Entre los socios fundadores de la empresa destacan: Grupo Televisa de Emilio Azcárraga (¡sí! el primo de Gastón Azcárraga), Inbursa (del multimillonario Carlos Slim), TACA (aerolínea salvadoreña) y Discovery Capital Management (fondo de capital privado con sede en Connecticut). Con la suspensión de Mexicana, Volaris incrementa su boletaje en un 30%.

2007. Inmediatamente después de una renovación de la flota, Aeroméxico pasa por un nebuloso proceso de desincorporación estatal. Este año, el gobierno de Felipe Calderón vende el 90% de las acciones de la aerolínea a Grupo Financiero Banamex, subsidiaria de Citibank, en cuya junta administrativa aparece otra vez el entusiasta multipropietario: ¡sí! Emilio Azcárraga. Las rutas que abandona Mexicana, ahora las acapara Aeroméxico (e InterJet, de Miguel Alemán Valdés, a quien Felipe Calderón debe favores políticos tras el consabido apoyo del ex gobernador veracruzano al PAN durante las elecciones fraudulentas de 2006).

2008. El adeudo más fuerte de Mexicana corresponde al crédito que le otorga Banorte este año, justo cuando comienza el capítulo más álgido de la crisis financiera. La aerolínea contrae un crédito suicida por mil 525 millones de pesos, en una coyuntura de conmoción económica.

2009. Para sortear el impacto de la emergencia sanitaria AH1N1, Bancomext facilita otro crédito suicida a la aerolínea por mil millones de pesos. En este mismo año se ventila, aunque muy discretamente, un caso de fraude al interior de la dirección de finanzas, que inexplicablemente los dueños de Mexicana convienen callar.

2010. Ante el estrepitoso desplome, Grupo Posadas vende sus acciones a Tenedora K, empresa fantasma, en ¡mil pesos mexicanos! (y en pagos diferidos). Los trabajadores denuncian el fraude.

2011. Med Atlántica se compromete a recapitalizar la empresa. La Secretaría de Comunicaciones y Transportes, en su presunta condición de árbitro (¡vendido!), introduce requisitos discrecionales e impide el salvamento de la aerolínea.

2012. A 18 meses del cese de operaciones de Mexicana, las otras aerolíneas de operación doméstica (Volaris, Aeroméxico e Interjet) aumentan astronómicamente sus ganancias, gracias a la ruina de la primera compañía de aviación nacional y a un aumento inadmisible del 40% en los precios del boletaje.

“¡Mis antenitas de vinil están detectando la presencia del enemigo!”

(Glosa marginal: la foto de las aeromusas no tiene ninguna relación con la columna u opinión del autor; se trata sencillamente de una herramienta de marketing).

6 comentarios:

  1. ¡Excelente artículo! Tal vez falto comentar al peor y más aprovechado de todos los enemigos de Mexicana: Interjet de Miguel Alemán... pero que buen trabajo de investigación y recopilación de los sucesos más importantes por año... Muchas gracias!!!

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  2. muy buena herramienta de marketing
    y animo mexicana siempre fuiste la mejor y lo seras siendo

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  3. por que nos toco vivir con esas personas llenas de !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

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  4. por supuesto que todo esto fue maquiavelicamente planeado, pobre Mexico con estos gobernantes q solo ven sus intereses....que mas nos espera???

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  5. Esto es un resumen exacto de lo que paso con Mexicana de Aviación, pero seguimos adelante!!!!!...gracias

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